BIENVENIDOS

Después de perder mi terror tecnológico con el Facebook, me lanzo a la aventura definitiva, el plasmar mis vivencias, recuerdos y en otras ocasiones aventuras imaginarias. En este blog sin mas preámbulos, os doy a todos la bienvenida a este rincón del guerrero consciente.

domingo, 14 de octubre de 2018

EL TAXI III-¿FINAL FELIZ?

Viejos hábitos, viejo adiestramiento, corro en la noche tratando de mantenerme siempre a resguardo de la claridad lunar.
El corazón se me va a salir por la boca y el pecho me arde, joder debería de mantenerme en forma. Calculo que he recorrido a la carrera unos tres kilómetros, debo estar a unos 15 de mi objetivo, el trato es siempre avanzar dijo ese hijo de puta.
Debo descansar 10 minutos y robar un coche, a lo lejos se ven las luces prioritarias, pero debo tener cuidado dos coches patrulla han apagado las luces y avanzan a muy poca velocidad por la vía de servicio en mi dirección, la alfombra de casquillos de bala no podía pasar desapercibida:
Dos posibilidades, salir de la cuneta dejando las armas en el suelo y esperar a los Guardias de rodillas con los brazos en cruz en el centro de la vía de servicio, o huir hacia delante a la maldita área de servicio, quien va a creer mi historia, yo no lo haría, nadie  rescatara a mi familia, se limitaran a meterme en un calabozo, y luego comenzarían con los interrogatorios, las fotografías de los cadáveres y todo el papeleo judicial. Mi mujer y mi hija muertas, plan b avanzar sentido Madrid como sea, con suerte llego a "Las Moratillas" solo me quedara rezar para que esos enfermos cumplan su parte, es una locura pero es mejor plan, si todo lo que hiciéramos fuese lógico, no seriamos humanos, seriamos robots de cocina.
A unos veinte por hora, los dos coches casi pegados, estoy como una garrapata abrazado al eje de un camión aparcado, linternas y el cañón de una Bereta F92, si me hubiese limitado a tirarme debajo del camión me hubiesen pillado, pero al estar abrazado al eje el haz de luz de la linterna paso debajo mío sin llegar a iluminarme, viejos hábitos, viejo adiestramiento.
Los Guardias se han ido, 15 kilómetros solo necesito un coche, teniendo un Khalasnikof no debería ser muy difícil joder.
05.20, correr una mediomarathon a oscuras, con un fusil y una pistola y mi lamentable estado de forma no tiene sentido, he decidido mantenerme agazapado en la vía de servicio hasta que consiga interceptar un coche, en cuestión de minutos debería comenzar la actividad en los polígonos industriales.
Bingo, unas luces, vehículo medio parece un furgón de reparto, tengo cruzados un par de contenedores de basura en la carretera y estoy bien escondido, supongo que tras detener la marcha ante la aparente inexistencia de amenaza, se apeara para dejar libre el paso empujando los contenedores, ¿porque no? habrá sido el aire, mil cosas.
Todo ocurre según el plan previsto, la furgoneta se detiene, veo al conductor mirar un poco "mosqueado" a ambos lados de la vía, y se baja. Ese fue su error.
-Quieto "hijo puta".
Tengo el "Kalaka"colgando en bandolera hacia mi lado derecho, y el cañón de mi pistola oprimiéndole la nuca.
-Que,,,,que pasa, joder.
-Escúchame bien, he tenido un día de mierda y no me gusta repetirme. Nos subimos juntos a la furgoneta a 15 kilómetros de aquí hay un Area de Servicio, se llama "Las Moratillas" la tienes que conocer. Me vas a llevar allí en diez minutos todo habrá terminado luego te marcharas, continuaras con tu reparto y tu vida, olvidaras esto si todo transcurre de esa manera esto habrá sido un mal sueño, en caso contrario, si me denuncias, yo que me voy  a bajar del vehículo con tu DNI te buscare, te encontrare, luego te matare, matare a tus hijos, matare a tu mujer y me la follare, no necesariamente en ese orden.
¿Esta claro?, ¿nos vamos a llevar bien?.
-Sii, joder si, tranquilo.
Otra vez en la carretera, una hora, en una hora me he convertido en un canalla, solo ha bastado ese tiempo para que me haya convertido en un depredador solo preocupado por su propia supervivencia, miro por el retrovisor en la lejanía continúan las luces prioritarias, pero nadie me persigue nadie ha visto esta furgoneta ni como la capturaba, ya veo la salida, no me lo termino de creer pero parece que todo va a salir bien.
-Hay esta la salida, tómala.
La orden la doy con el Fusil amenazadoramente terciado, no pierdo de vista a mi chofer que aparentemente esta muerto de miedo pero no puedo confiarme, una persona desesperada se puede revolver,,,,yo lo se bien.
La gasolinera esta desierta, en el interior de la cafetería luces y un par de personas, parecen trabajadoras de la misma.
-Aparca al final del parking de camiones, que no se nos vea desde la gasolinera, y que no haya cámaras de seguridad queremos estar tranquilos.
-Vale jefe, al fondo no se ve un alma y esta muy oscuro no habrá cámaras.
Ya hemos aparcado, ahora debo soltar a este pobre diablo y ponerme en contacto con los responsables de este juego del demonio.
-Muy bien baja, ahora me das tu DNI y te largas, y por el camino olvidas.
-Vale, vale ya voy.
Doloooor, un golpe brutal en los testículos seguido de otro impacto en mi oreja izquierda que ha retumbado en el cerebro como una explosión, joder solo me despiste un segundo.
-Payaso de mierda, pensaste que iba ser tan fácil, hijo de puta , te voy a matar.
Mi víctima no era tal, esta a unos centímetros su cara de la mía, pero le escucho como a un millón de kilómetros, supongo que toda mi atención esta puesta en intentar evitar que su machete atraviese mi garganta.
Todo esta pasando a la velocidad de la luz, no suelto sus brazos si los suelto estoy muerto, y doy rodillazos, uno, dos, tres. Seguimos en el suelo entrelazados. La sangre inunda mi cara, sangre mezclada del sicario y mía.
Pero el hijo de puta se ha llevado la peor parte. Con mi mano derecha abrace por completo la hoja del cuchillo, liberando mi mano izquierda cuyos dedos clave en sus ojos con el aullido de dolor llego la debilidad en sus músculos, gire bruscamente su muñeca derecha hasta escuchar "craacc"y ahora el cuello rebanado es el suyo.
Todavía no ha amanecido, miro enderredor mientras arrastro el cadáver hacia unas zarzas, simultáneamente voy calculando probabilidades e improvisando planes A,B,C,y lo que haga falta.
Tengo que esconder el fiambre, vendarme la mano derecha que me duele una barbaridad y no para de sangrar, deshacerme de la ropa empapada en sangre, rrrrrrtttt,rrrrrtttt,,,el sicario portaba un móvil que no para de sonar, bueno, no creo que a este tipo le este llamando su madre.
-Si.
-Jorge cariño, nos han soltado te llamo desde una cabina del Hospital Clínico. Nos trajeron hasta aquí en un coche con la cabeza tapada, a la niña y a mi, me dejaron un papel con este número, me dijeron que tu contestarías que era tu nuevo móvil.
No entiendo nada, ademas nos han dado una bolsa de "Mercadona" llena de billetes, no se que coño pasa, voy a buscar a un Policía.
-NOOO, Nuria escucha no busques a nadie, no hables con nad...
-Si, voy a la Policía.
-NO, Nuria escúchame por Dios, para sacaros he tenido que hacer cosas entiendes, no puedes acudir a la Policía, no le puedes contar esto a nadie. Escúchame esto es a vida o muerte por una vez en la vida hazme caso, coge a la niña y el dinero y ve a casa de tus padres, confía en mi. Yo voy de camino te lo contare todo, y ya no hay peligro CONFIA en mí.
-........Vale, de acuerdo vale.
Bien, la he convencido, ahora,,,,Ring,Ring,,Ring,,,, Este desgraciado llevaba dos móviles. Muy bien si queréis hablar, hablaremos.
Me siento súbitamente bien, ya desapareció la ansiedad y el miedo. También el dolor, mi mano esta perfecta, miro hacia abajo veo dos cuerpos en la cuneta, el del sicario del machete,y ,, el mío.
Al descolgar el móvil este voló en pedazos, llevando buena parte de mi cabeza con el. Bueno, ya todo termino por fin, ya solo queda esperar a mis chicas.


Fin de "EL TAXI"
En Valencia, (España) a 14 de octubre de 2018.
Ernesto.
   

lunes, 24 de septiembre de 2018

Nota del Autor

Hacia tres años que no entraba en mi Blog
Mi vida en enormemente compleja se había transformado
Sobre mis hombros el peso del mundo sentía depositado
Aunque los problemas no se han finiquitado
Mi existencia parece en trance de haberse normalizado


Pero ante todo, escribir necesito
Pues ese es de todos el mas importante rito
Sabiéndome exagerado 
Con el comer en ocasiones he comparado


A mi familia tiempo necesito alquilar
Ellos junto con el deporte y trabajo tendrán que colaborar
Para que pueda mi síndrome de abstinencia calmar
Escribiendo y luego este Blog publicitar
Aunque para eso necesito que vosotros os lleguéis a implicar


Un escritor sin sus lectores no es nada
Por eso este guerrero, vuestras ordenes espera
Con ilusión y fuerza renovada
Aunque ya me conocéis
Siempre habrá literatura y alguna bravuconada




Hola a todos, desde el 2015 no escribía nada, hoy al volver a tomar el teclado me juro a mi mismo no volver a abandonarlo.
Voy a terminar "EL TAXI", y voy a escribir una continuación de las aventuras del Sargento Raul Granja (protagonista de "EL HOMBRE GRIS"), también como podeis ver ire intercalando poesía ligera, que ahora mismo es una de las facetas literarias que mas me motiva, y que con mayor facilidad me fluye.

Gracias por estar ahí, y por favor divulgar este intento de Blog literario.
Ernesto.

DEPRESIÓN

La depresión no es un estado de ánimo
Es una ilusión
Un día te levantas y te sientes acabado
Pero tienes que seguir mientras haya disparos la guerra no ha terminado
continuar remando es una obligación
rendirse nunca una opción.

Cuando de ti dependen personas
Debes luchar contra la tentación, de mirar el reloj y dejar pasar las horas
Obligarte a vivir
Refugiarte en los pequeños placeres, para con nuevas ilusiones poder seguir
La escritura, el Boxeo, los Gatos o el Aeromodelismo
Que mas da, que da lo mismo

El caso es un horizonte mantener
Algo que te sujete para no caer.



En Valencia (España), a 24 de septiembre de 2018.
Ernesto.


JUBILACIÓN

Hoy un viejo león su último zarpazo ha dado
Ahora con seguridad se sentirá frustrado
Pero el sábado en adelante
Dios mediante
el viejo león volverá a caminar

descubriendo una nueva vida al avanzar
con el paso del tiempo aprenderá a las desdichas olvidar
Y solo los buenos momentos recordar
pues la naturaleza es tozuda, y la realidad siempre se impone
Si la vida otra cosa no dispone


 Mi amigo muchos años por delante tiene
para ganarse su nueva existencia
Plena satisfactoria y llena de decencia.



En Valencia (España), a 9 de Agosto de 2018.
Ernesto.

CUMPLEAÑOS

Hoy un día importante crees tener
hasta puede que eso te haga padecer
mas con el paso del tiempo, cuando en ti vida comience el atardecer
cuenta te darás que mientras ilusión y ganas de aprender mantengas, nunca dejaras de cada primavera florecer
pues lo importante es la belleza interior mantener
y de esa tienes para dar y regalar
necesario es que sepas que para mi contigo es un honor el trabajar
y que  los días malos no es ningún pesar tenerte que aguantar
deseo que el mejor y único cuarenta aniversario vayas a disfrutar.

En Valencia (España) a 29 de Mayo de 2018.
Ernesto.

sábado, 14 de febrero de 2015

Nota del Autor

Hola a todos, después de un impas temporal excesivo para mi gusto, y espero que para el vuestro, por fin retomo mi Blog. 
Bienvenidos a mi Albergue.

EL ALBERGUE


“Cagoen la leche”, seguramente en otras circunstancias el Guardia Miguel Vilchez  hubiera utilizado una frase mas gallarda para comenzar el servicio, Vilchez era un Guardia Civil de los de toda la vida, cincuenta años de edad y veintiocho de servicio, noble y leal,canas abundantes en una barba muy cuidada espalda ancha abdomen prominente, ideas claras expresadas con un lenguaje rudo, y esta noche el horno no estaba para bollos.
-Mario, tenemos que echar las mantas por si las moscas, es posible que esos Madrileños solo lleven unos forros polares y unos sacos de dormir comprados en “Triatlón”.
-“Decatlón” Miguel, se llama “Decatlón”.
-Como si es “Zara” tu cógelas, no me jodas.
La urgencia y el mal humor de Vilchez estaban bastante justificados, aunque se encontraban en Cardenete (Cuenca), aquella era una noche muy Toledana, de un cielo oscuro como boca de lobo, caían gruesos copos de nieves que llegaban hasta las caras de nuestros dos desdichados protagonistas horizontalmente, empujados por un viento que helaba hasta las ganas de vivir.
- Ya eche las mantas en la parte de atrás, dale Miguel, cuanto mas tardemos en salir peor.
Esto lo decía Mario González compañero de Vilchez esa noche y contrapunto del mismo casi en todo, joven licenciado en Ciencias Medioambientales, amante de las “mountain Bike” y del grupo “Coldplay”, que reacio a emigrar a Noruega, busco en la Guardia Civil un camino para su vida, hacia dos meses que había finalizado  el curso del SEPRONA, y desde ese día estaba Mario contando los días y casi las horas para abandonar Cardenete, y poder dedicarse a la persecución de furtivos, incendiarios, y demás hordas de enemigos de la tierra que pisamos.
Miguel arranca y el Nissan Patrol se encamina a Villar del Humo, población distante de Cardenete a pocos kilómetros y conocida en el mundillo de arqueólogos y prehistoriadores  por sus pinturas rupestres, doce yacimientos arqueológicos en buen estado de conservación, que contenían pinturas tipificadas como Arte Levantino de unos 10.000 años de antigüedad, y Arte Esquemático de 6.500 años antes de la actualidad, junto a uno de estos yacimientos rupestres, hay un albergue de montaña, sin luz ni agua corriente, apenas un suelo rodeado de un conjunto de paredes, y coronado por una chimenea, a ese austero alojamiento quizá para ambientarse en la época a estudiar, quizá empujados por necesidades ahorrativas, se dirigieron un grupo de estudiantes y dos profesores de Historia de la Universidad de Alcalá con el fin de pasar un par de días reconociendo y admirando estas pinturas.
La semana laboral había tocado a su fin, y el viernes tarde se tendría que haber recogido toda la basura, plegados los sacos de dormir, y tras clasificar adecuadamente todas las anotaciones, fotografías y dibujos realizados de los yacimientos, el grupo se debería de haber subido al autobús que fleto la Facultad para recogerles.
Pero hay comenzaron los problemas, toda La Mancha se encontraba envuelta  en un invernal temporal que dificultaba sobremanera la movilidad. Y los escasos recursos públicos, se habían centrado en mantener expeditas las carreteras radiales que comunicaban Madrid con Barcelona, Sevilla y Valencia. La carretera que comunicaba Villar del Humo (236 habitantes), con el resto del mundo, era una pista de patinaje.
Ante la confirmación por parte de la Universidad, de que no llegaría el transporte para su regreso, con las provisiones para subsistir durante un par de días, ya casi agotadas y viendo caer vertiginosamente el termómetro, el Doctor Cabrero decidió llamar al 112. Y hay entraron en acción Miguel y Mario, la Patrulla de servicio del Puesto de la Guardia Civil de Cardenete aquel viernes por la noche, evidentemente no podían llevarse a los estudiantes a Alcalá de Henares en el coche patrulla, pero si podían (y era lo que habían hecho), llevar 20 bocadillos de embutido y queso manchego junto con 3 litros de café con leche elaborados por el Restaurante” LaRebotica” de Cardenete, así como un grupo de mantas de lana gorda (de la que pica) de color verde y con el Az de Lictores en su centro.
-¿Te han dicho algo en la facultad?.
-Si, creo que viene la Guardia Civil a por nosotros.
-¿A por ti y por mi?.
-No hombre, a por el grupo entero,¿ se van a quedar los alumnos aquí helándose?.
Los que así hablaban eran Jorge Cabrero y Jose Román Morales, profesores titulares en el Departamento de Prehistoria e Historia Antigua de la Universidad de Alcalá.
-Madre mía Miguel, como esta la carretera, todo el suelo es nieve y hielo, ve con cuidado no sea que nos tengan que venir a rescatar a nosotros también.
-Aaaaaaajjaaaa.
El gruñido en forma de contestación pronunciado por Vilchez tiene dos motivos, el primero el fastidio que le produce la obviedad que acaba de salir de la boca de el listo de su compañero, y el segundo es que conduciendo con el 4x4 por esa pista de esquí de fondo, el mero hecho de tomar una curva, aunque sea a menos de veinte por hora, es un acto de precisión quirúrgica que exige un máximo de atención y un mínimo de sonido ambiente.
Con el coche de la Guardia Civil avanzando a velocidad de paso humano, consiguieron salir los Guardias de la última curva y a unos trescientos metros, en el centro de un manto blanco sin fin, divisaron la humareda que salía de la chimenea del albergue, habían tardado 70 minutos en recorrer los 18 kilómetros que separaban Cardenete de Villar del Humo, pero se consiguió, cosa que  por momentos no había estado nada clara.
-Están llamando a la puerta, abrid.
El grupo de estudiantes que mataba el tiempo tirados en el gran salón, junto a la chimenea se miraban alucinados, ¿pero, quien coño llama a la puerta, hay en mitad de la nada?.
-Guardia Civil.
-Hombre menos mal.
El profesor Cabrero abre la puerta con alivio, imaginando un autobús todoterreno esperándoles, o con suerte un helicóptero de transporte que tenía planeado hacer un par de viajes.
-Hola,¿y el resto de sus compañeros?, ¿y los medios?.
Jorge, al abrir la puerta descubrió a Miguel Vilchez, y a Mario González cubiertos de nieve como dos jetis y cargados de bolsas de bocadillos cuales mulas, sacando la cabeza, el profesor solo acertó a divisar a un Nissan Patrol modelo corto, algo abollado aunque en un estado de conservación aceptable.
-Hágase a un lado Caballero aquí hace frío.
-Esto, si claro.
Vilchez, como jefe de pareja era la Autoridad en el lugar, y decidió comenzar a dar ordenes.
-Vamos a ver jóvenes, traemos un bocadillo para cada uno de ustedes, mantas y unos litros de café con leche, que se ha quedado frío como el demonio, pero lo acercamos a la lumbre y entrarán en calor, también mantas, vamos a formar una cadena y lo descargamos en un momento.
Mientras Mario organizaba a los estudiantes y se descargaban las provisiones, los profesores abordaron a Vilchez.
-¿Solo han venido ustedes?, ¿ni helicóptero, ni microbús ni nada?.
-Los helicópteros no despegan con este temporal, y en toda la región hay un lío de mil demonios, con carreteras cortadas y pueblos aislados por todas partes, los únicos que hemos recibido la orden de venir somos mi compañero y yo, la Patrulla del Puesto de la Guardia Civil más próxima a este punto, ósea Cardenete.
-Pero, ¿cómo nos van a sacar de aquí?.
-¿Salir de aquí?, me parece a mi, que vamos a pasar la noche juntos, ahora mismo sigue nevando y no se ve absolutamente nada, se supone que a lo largo de esta madrugada dejara de nevar, si es así, mañana por la mañana vendrá otra Patrulla de Cardenete, y entre los dos coches, en tres viajes habremos llegado todos a la civilización.
Pero ahora mismo aventurarse otra vez hay fuera, es una locura.
-Muy bien, escuchadme todos, vamos a tener que pasar una tercera noche aquí, no nos apetece a nadie ya lo se, es 20 de diciembre, esta excursión empalmaba con las vacaciones de Navidad, repito lo se, pero los Guardias que ya conocéis  han traído los bocatas y el café, y no recibirán más ayuda hasta mañana, entonces nos iremos todos en varios coches y de día. Mientras tanto paciencia, no se puede hacer otra cosa.
-Estamos en el siglo XXI, es increíble que no se pueda hacer otra cosa, por favor.
Esto fue lo que espeto un alumnos tras la arenga de Jorge.
-Mi compañero y yo vamos a pasar la noche con vosotros en esta montaña, no pido gratitud, pero si una mínima comprensión.
La contestación la proporcionó Mario, que al cruzarse su mirada con Vilchez, percibió un gesto de aprobación y esto era poco habitual, no es que Miguel Vilchez le ninguneara, es que Vilchez miraba desde arriba hasta al Rey de España, en el caso de que este llevara menos años de servicio que el.
-Guardia, Guardia, despierte.
Vilchez mira adormilado su reloj, las dos de la mañana, tiene ante su cara a una joven de unos veinte años, bastante asustada, con un gorro de lana, goteando aguanieve y calada de frío.
-Rafa,  mi novio, salió hace casi una hora a orinar y no ha vuelto, salí para ver si pasaba algo y encontré esto.
La joven sostenía con una mano temblorosa, un reloj de pulsera y una cartera, que evidentemente pertenecerían a su pareja.
-¿Donde has encontrado esto?.
-Afuera a unos veinte metros de la puerta, y de el no hay ni rastro.
La oscuridad es total, solo rota por las linternas que esgrimen los Guardias, la joven les había indicado el lugar lo mas exacto posible  donde aparecieron la cartera y el reloj, y luego siguiendo las inequívocas instrucciones de Vilchez había regresado al albergue. Ahora los dos Agentes observan petrificados la nieve.
-Mierda, mierda.
-Si ya lo veo, se lo han llevado, pero ¿quién?, no me jodas, estamos incomunicados en una montaña, en pleno temporal de nieve en las sierras de Cuenca, ¿quién?.
 Vilchez no le contesta, con una expresión carente de toda emoción no separa su mirada de esas huellas, al punto donde aparecieron la cartera y el reloj conducen las huellas impresas en la nieve de una persona, pero de ese punto parten en dirección a las cuevas donde están las pinturas rupestres, indudablemente las huellas de tres personas perfectamente dibujadas en el blanco suelo.
-COS Cuenca de 136A.
-Son el equipo que están en Villar del Humo asistiendo a los estudiantes aislados¿verdad?.
-Si.
-Bien díganme.
-COS, ha habido un secuestro, un grupo de al menos dos individuos, se ha llevado contra su voluntad a uno de los estudiantes.
-Joder.
Vilchez se lamenta por su torpeza, camina por la nieve en completa oscuridad y ha pisado una rama provocando un sonoro crujido, que en el absoluto silencio de una noche de invierno en las sierras de Cuenca ha sido un cañonazo en sus  oídos, y es que su mayor temor es delatar su posición por eso avanza con la linterna apagada. Agachándose cada tres o cuatro pasos para mirar y palpar la nieve, asegurándose que sigue el rastro de los secuestradores, en la zurda la linterna empuñada al revés, el veterano Guardia conoce la utilidad del mango metálico de la misma aplicado con sabiduría sobre la mandíbula o los laterales del cráneo, en la diestra la pistola cargada, los ojos dirigidos hacia bajo, a pesar de la oscuridad unas piernas inmóviles saliendo de la brillante nieve se delatan, tragando saliva cada pocos momentos para abrir los oídos abotargados por el frío, quiere escuchar a sus enemigos antes que ellos le escuchen a el. El frío hace que las manos tiemblen, ¿o puede que no sea el frío?, que mas da, aunque estuviese muerto de miedo, Miguel Vilchez seguirá esas huellas hasta el infierno.
Las pisadas desembocan en la entrada de una cueva, y ante la certeza de que los captores del estudiante, han partido de y regresado a ese lugar, Vilchez considera que no le queda otro remedio que meterse en la boca del lobo.
Ahora Vilchez se esta arrepintiendo de haber obligado a Mario a quedarse con los excursionistas, pero si los dos Guardias se metían en la montaña a buscar al secuestrado, ¿quién protegería a los estudiantes si esos hijos de puta regresaban?, no, tenía la convicción de haber hecho lo correcto, y entrar en esa cueva que el no conocía y los secuestradores si, sin ningún apoyo era suicida, pero la alternativa era dejar al chaval a merced de Dios sabe quien, que tenía pensado hacer Dios sabe que.
“Échale huevos y entra hay dentro Miguel”, fue la conclusión a la cual llego nuestro protagonista, que como ya sabemos, era hombre de escasas filosofías y amplias y en ocasiones fatídicas certezas.
La linterna ilumina signos y extraños dibujos esquemáticos en las paredes, cazadores y bisontes corriendo, dibujos de hogueras y grupos entorno a las mismas, ahora tener iluminación es imperativo, pues en la gruta Vilchez no ve ni donde pisa. 
-Alto, Guardia Civil.
La cueva parece haber llegado a su fin, y hay algo, sobre el suelo esparcidas varias prendas de ropa y un tipo cuerpo a tierra.
-Quédate muy quieto “cabron”, te tengo encañonado y voy hacia ti.
Ve a un sujeto en el suelo, pero tiene que haber dos más en alguna parte, Vilchez instintivamente se agacha y pega mas si cabe su espalda a la pared, recorre toda la pared final de la cueva con el haz de luz de su linterna, nadie mas, avanza bruscamente para alcanzar al individuo del suelo y la visión le sobrecogió como nada de lo que había visto en su vida anteriormente.
Pero ahora tocaba correr, por ese desdichado ya no se podía hacer nada, y habían comenzado a producirse disparos en el albergue o muy cerca, el eco de los mismos atronaba en el interior de la montaña, a Mario parecía que se le estaban poniendo las cosas muy mal.
-COS Cuenca de 136A.
-Adelante.
-COS hay una víctima mortal, se llama Rafael Sánchez Mateo de 21 años de edad, con dni 29468796, natural y vecino de Madrid, su cuerpo ha aparecido  eviscerado en las inmediaciones del lugar de su desaparición, y el Guardia Civil Mario Sánchez del Puesto de Cardenete, se encuentra herido de gravedad, tiene una herida profunda de arma blanca en su brazo derecho, mi compañero tiene riesgo de perder la extremidad sino recibe asistencia médica lo antes posible. Hemos sido atacados, yo estoy bien, y no hay ninguna víctima civil mas, los autores de carácter desconocido, son unos varones de pelo largo, complexión delgada, aspecto muy desaliñado , vestidos con unas pieles, ignoro donde se encuentran no tengo ningún dato más.
-136A le voy a mandar ayuda por vía aérea en cuanto sea posible, dejo de nevar hace media hora, espero que dentro de poco se pongan en marcha sus refuerzos.
 -No les llegue ni a ver bien, serían dos o tres, escuche a una estudiante gritar y entre en la habitación,  estaban tirando de la chica, trataban de llevársela a través de la ventana, me abalance y sujete a la chica para que no la arrastraran consigo, entonces uno me golpeo con esa cosa y me hirió, yo hice cuatro disparos a quemarropa Vilchez, me los tenía que haber cargado, estábamos peleando en dos metros cuadrados, y cuando me dieron el hachazo les pegue cuatro tiros, pero no cayeron, solo gritaron  asustándose por mis disparos, salieron despavoridos por la ventana perdiéndose en la noche, no cayeron Miguel y les pegue cuatro tiros.
Mario hablaba cogiendo a su compañero de la cabeza con la mano izquierda, el brazo derecho caía inerte a un lado, tenía un tosco vendaje que rodeaba su extremidad, el amplio charco de sangre daba fe de que a Mario habían estado a punto de amputarle un brazo de un hachazo.
-Eso es una prueba, no debe tocarlo.
-Dios mío no lo entiende verdad, 9.000 años, yo estimo que esta hacha de mano tiene unos 9000 años de antigüedad.Hoy 21 de diciembre, solsticio de invierno, en esta noche desde el comienzo de los tiempos, los primeros pobladores de nuestro continente que eran cazadores-recolectores, celebraban una  fiesta en la cual consumían la ultima carne fresca que tenían, y se preparaban para sobrevivir al duro invierno, con las provisiones menos perecederas que guardasen. Milenios después con la sedentarizacion neolítica, los agricultores y ganaderos mantuvieron la celebración y entre otras cosas sacrificaban sus últimas reses al no poder mantenerlas durante la estación que comenzaba.
-Todo eso esta muy bien, pero los humanos no podemos vivir 9.000 años.
-¿Y qué otra explicación es posible?, el arma recuperada, el aspecto de los individuos, el que precisamente esta noche hagan una salida masiva de caza, y sobre todo piénselo ¿por qué no murieron cuando su compañero les disparo?, por que ya están muertos Miguel, y por alguna espantosa razón esta noche han vuelto a salir a cobrarse sus últimas piezas.
-Mire usted que es un científico, supongo que comprenderá que lo que esta diciendo no tiene ni pies ni cabeza, y además yo no tengo que intentar comprender nada ahora mismo, luego cuando esta pesadilla termine, actuarán otros compañeros que tratarán de coger  a los tipos que están haciendo esto, mi misión Jorge, es mantenerles vivos hasta que llegue el auxilio.
El resto de la noche en el albergue, los minutos parecieron horas, y las horas días, con las puertas y ventanas atrancadas con el escaso mobiliario existente. Profesores, estudiantes y Guardias Civiles, permanecían atrincherados en la estancia principal junto a la lumbre, prácticamente amontonados unos sobre otros para aprovechar el calor de la chimenea, y aunque nadie lo decía en voz alta, por la sensación de seguridad que da el hombro con hombro, solo mantenían unos pocos metros de distancia, Pilar la novia del joven desaparecido, a la que los profesores no sabían como explicarle el fatal desenlace, y que mantenida en la ignorancia trataba de mantener su mente ocupada centrada totalmente en el cuidado de Mario, cuyo estado tenía preocupado a todo el grupo, pues debilitado por la pérdida de sangre y conmocionado por fuertes dolores empeoraba por momentos, y junto a ellos Miguel Vilchez, la espalda apoyada en la pared, arma y linterna al alcance de las manos, la mirada perdida y en silencio absoluto.
Hasta que poco antes del amanecer, la noche fue rota por el estrépito de los helicópteros.
-¿Eres Vilchez?, soy el Sargento Granja de la UCO. A tu compañero, a Mario Sánchez se le evacuará ahora mismo, en el otro helicóptero caben tres personas, si alguien mas esta mal saldrá también inmediatamente, todos los demás esperaran a que llegue el autobús, tardara una hora y media, mas o menos, mientras tanto los compañeros del GRS que han volado conmigo se encargarán de la seguridad, y yo comenzare la investigación.
-¿Que investigación?.
-Como que, que investigación, hay que averiguar que ha pasado aquí.
-Buena suerte mi Sargento.
Vilchez se dio la vuelta dejando a su compañero con la palabra en la boca, y se dirigió al más cercano de los helicópteros, al cual estaban subiendo en ese momento la camilla en la que viajaría Mario.
-Nadie hubiera peleado mejor, esa chica esta viva por ti Mario, eso es lo que cuenta, al final solo queda esa satisfacción. 
-¿Crees que podré montar en bici con un solo brazo?.
Entonces Vilchez se limita a mirar a su compañero, mientras apretaba con fuerza su mano sana, hasta que se cerró la puerta de la aeronave, otro hubiera acertado a decir algo, algún consuelo o palabra amable, pero Vilchez era hombre de pocas palabras, escasas filosofías y en ocasiones fatídicas certezas.