“El”, estaba buscando una camisa de su talla o que por lo menos se pudiese poner, la camiseta que llevaba se había puesto perdida de sangre y no era plan salir a la calle con aspecto de haber destripado a alguien.Mas que nada porque acababa de destripar a alguien, concretamente a dos.
Mientras seguía registrando los armarios de la casa rural, “el” rememoraba su última cacería, tras llegar a Roiz se cruzó con un “guiri”, lo cual le hizo bastante gracia en una aldea de 328 habitantes pero la gorra de propaganda, la barba pelirroja a juego con la irritada piel por el inclemente sol hispano y las chanclas con calcetines no dejaban lugar a dudas.
Observó donde se alojaba y se coló en el inmueble al caer la noche, fue un trabajo fácil y brutal solo se complicó ligeramente cuando apareció una heroína de Aliexpres, e interrumpió la evisceración del pelirrojo con calcetines, clavándole a “el” unas tijeras en la nuca.
Nuestro protagonista se reía recordando como se desmayaba cayendo redonda al suelo su atacante, cuando “el” se giro lentamente y la mandó callar con el pulgar de la mano izquierda mientras con la derecha se extraía las tijeras sin echar una gota de sangre.
El endemoniado no podía parar de reír, se le caían hasta las lágrimas mientras rememoraba como le trataba de encontrar el pulso a la joven que mantenía los ojos muy abiertos e inertes fijos en “el”, todavía con el horror dibujado en la cara no había necesitado tocarla. La desdichada murió de puro miedo.
-Roiz, ¿Dónde está eso?.
-En Cantabria, es una aldea que pertenece al municipio de Valdáliga, ahí ha aparecido el coche robado por nuestro hombre.
Raúl estaba buscando información con su móvil mientras se subía al coche.
-Esta a 325 kilometros joder, se ha ido muy lejos ¿porque?, ¿porque vino aquí desde Madrid?, y ¿porque se va ahora a Roiz, en Cantabria?.
-Desde luego no es porque le viniese bien.
-Eso es, eso es , Sergio, eres un puto genio, ¿a cuánto estamos?.
-A unas tres horas y media, puede que cuatro, son carreteras de montaña.
-Rincón está a 325 km de Madrid y Roiz está a 325 km de Rincón, ese número significa algo muy importante para el y, ya está ya lo tengo.
-¿El que?, que coño tienes.
-Solo traza un radio, salió de Madrid y vino a Rincón de Soto porque estaba a 325 km, ahora está o estaba en Roiz, porque está a 325 km de Rincón, las víctimas son aleatorias al igual que las ubicaciones, solo busca una localidad a 325 kilómetros de distancia y una vez en el lugar mata a cualquier pobre diablo, porque es el primero que ve, o porque intercambian unas palabras y le cae mal, o vete tú a saber.
-Pero entonces, Raúl, no lo vamos a coger en la puta vida.
-Si, si somos rápidos si.
-Mi Coronel, si, ya vamos de camino, necesitamos que se cierre el pueblo. Si, controles permanentes las 24 horas en los accesos al pueblo, y no descarto que cuando lleguemos pida una orden de registro para cualquier vivienda en la cual el no muerto pueda esconderse.
-Por Dios Raúl no lo llames así.
-Tampoco querían que lo llamase así la otra vez, ¿verdad?.
-Déjalo estar Raúl.
-Otra cosa Mi Coronel, necesitaré a la UEI, el objetivo es extremadamente peligroso.
El Subteniente Granja colgó tras despedirse del jefe de Unidad, y se quedó mirando al vacio mientras jugueteaba con el móvil entre sus dedos. Su cabeza funcionaba a toda velocidad, sin un patrón de comportamiento, ni un perfil de víctima , ni siquiera una lógica de actuación geográfica excepto la distancia entre crímenes, efectivamente la única manera de cogerle es si lo conseguimos acorralar antes de que huya tras el crimen y no le dejamos dar el siguiente salto de 325 kilómetros.
-Raúl. ¿Como de peligroso puede ser ese hijo de puta?.
-¿Como de peligroso puede ser algo que no se puede matar, tiene la fuerza de diez hombres, no tiene miedo ni remordimientos ni algo que perder?.
Pues eso multiplicado por diez.
-Joder.
A Sergio no se le ocurrió nada mejor que decir.
Fin del capítulo V de OSCURIDAD.
En Valencia (España), a 12 de octubre de 2026.
Ernesto.
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