Aquel café con leche era horrible, Raúl había probado miles de cafés con leche pero el de la máquina del Cuartel de Rincón de Soto se llevaba la palma.
El Brigada decidió ofrecerle el café a la testigo, era un gesto conciliador y cortés y él se libraba del infame brebaje un plan sin fisuras, en cuanto a la calidad del mismo, a aquella mujer un asesino (puede que del inframundo) había matado de una manera horrible a su único hermano, que coño importaba que ese cafe hiciera vomitar a una cabra.
-La acompaño en el sentimiento María José, Me llamo Raúl Granja, estoy en el grupo de homicidios de la UCO de Guardia Civil. Estoy aquí para coger al asesino de su hermano.
Granja hizo una estudiada parada en su presentación tras decir esto, con el fin de que la testigo asimilara la situación y la importancia de lo que hablarán a partir de ese momento.
-Gracias.
-Si es por el café no se merecen señora.
-Por todo.
María José Ferreras era una mujer soltera de 56 años que en ese momento aparentaba más de 70.
Luto riguroso, pelo cano recogido en un moño y profundas ojeras moradas, habían pasado 24 horas desde que encontró a su hermano, pero para esa mujer habían sido 10 años.
-Cuénteme María José todo lo que recuerde desde que entró en la casa.
La testigo tenía la cabeza gacha y tras la pregunta aún tardo un par de segundos en levantarla, clavó los ojos en Raul pero no le veía, su mirada iba mucho más allá, mucho más lejos de lo que le gustaría.
Mucho más lejos de lo que desearía cualquier ser humano.
-No me haga eso.
- Es necesario, sé que duele, pero usted fue la primera persona en llegar. Necesito comprender María José, si no no le podré coger.
La testigo esta vez si fijo la mirada en el Brigada, movió nerviosas las manos las apoyó en las rodillas y empezó a hablar.
-Había llamado a Damián por teléfono y no lo cogió, eso fue anteayer, no le di importancia, me hice la comida estuve hasta las 8 de la tarde en la cooperativa en la que trabajo. Cuando salí y ya después de cenar volví a llamar.
Como continuaba sin responder, decide ir a su casa a buscarle.
-¿El siempre contestaba al teléfono?.
-Si, a veces no a la primera pero cuando veía la llamada perdida, la devolvía siempre.
-De acuerdo, ahora cuénteme lo que vio al llegar a casa, paso por paso por favor, sé que lo que le estoy pidiendo es horrible, lo sé.
-Cuando abrí la puerta y al ver todas las luces de la planta baja apagadas, subí por la escalera, cuando empecé a acercarme al final de las escaleras me di cuenta por la claridad del pasillo que su habitación estaba encendida.
“Damián Damian”.
No contestaba, y entonces…..
-¿Qué pasó?, continué señora, por favor.
-Entonces, resbale, estuve a punto de caer y me di cuenta que era sangre. Un montón de sangre que salía por debajo de la puerta del dormitorio de mi hermano.
Corrí a toda velocidad por el pasillo, y gritaba Damián Damián”, pero no respondía, la puerta estaba cerrada con el pestillo por dentro. Me acordé del hacha que Damián tenía en la cocina y partí la puerta.
Y…… lo vi.
Raúl consideró una estupidez y una crueldad seguir con la toma de manifestación.
-Solo una cosa más señora, ¿algo era diferente en la casa, lego no cuadraba o estaba cambiado de sitio?. Contésteme esta última pregunta y hemos finalizado.
María José, volvió a fijar sus ojos en el, aunque mirando mucho más lejos.
-Si, el crucifijo, la cruz, no está.
-¿Habia un crucifijo en el dormitorio de su hermano?, de los que presiden la habitación, en la pared, sobre la cama.
-Exacto.
Cuando lo ha recordado?.
-Ahora, ahora mismo.
Cuando Miguel Angel y Raúl se quedaron solos en la oficina del Cuartel de Rincón de Soto, no habrían la boca repasaban. la declaración que acababan de tomar de María José y las fotos de la escena, y es cierto, por la diferencia de tonalidades en la pared del fondo del dormitorio, como un metro por encima del cabecero de la cama. Es evidente que había sido retirada una cruz de esa pared.
-Bien Mi Brigada una habitación con puerta y cerrada cerradas por dentro, sin más accesos, una cruz desaparecida y una víctima asesinada y torturada con un sadismo inimaginable.
¿Quién cree que puede estar detrás de esto?.
-Quién, o qué, además esa no es la pregunta más importante,¿quien?.
La pregunta más importante es ¿cuándo?.
-Eso lo sabemos, lo determinó el forense, a sido fácil de establecer.
-No ese cuando, quiero decir ¿cuándo atacara de nuevo?.
Fin de OSCURIDAD II.
En Valencia (España), a 26 de abril de 2026.
Ernesto.