BIENVENIDOS

Después de perder mi terror tecnológico con el Facebook, me lanzo a la aventura definitiva, el plasmar mis vivencias, recuerdos y en otras ocasiones aventuras imaginarias. En este blog sin mas preámbulos, os doy a todos la bienvenida a este rincón del guerrero consciente.

domingo, 31 de mayo de 2026

OSCURIDAD III

 La Cruz no ardía bien, estaba hecha con una madera muy antigua con una amplia capa de barniz y pintura, y se resistía al fuego purificador. El mientras tanto miraba complacido, no tenía prisa, tenía todo el tiempo del mundo.

Le llamaremos “el”, aunque también podríamos llamarlo eso, a estas alturas “el” no sabía quién era ni lo que era,  conocía su historia pero ya no conocía su naturaleza.

Recordaba a su hijo se llamaba Juan, también recordaba a Ana su mujer recordaba perfectamente el día que los mató, se recordaba a sí mismo llorando frente a sus cuerpos muertos, con la escopeta del calibre 12 todavía con el doble cañón caliente en sus manos, no olvidaba  el sabor salado de las lágrimas que le anegaban toda la cara, y no podía olvidar el dolor, ese dolor intenso y profundo esa angustia que le encogía el corazón, y el odio.

Sobre todo el odio, un odio infinito a un Dios topoderoso pero malvado, que permitía que niños como Juan y tantos otros sufrieran, un odio que ocupaba todo su ser.

El sonrío pensándolo, si eso soy yo odio, un continente de carne y hueso inmortal relleno de un contenido de odio puro.

Tampoco podía olvidar cuando se introdujo los cañones de la escopeta en la boca y jurando para su alma eterna lealtad por siempre al Demonio, se disparó en la cabeza.

Entonces despertó, al principio pensó que estaba en el infierno pagando por haber matado a sus seres queridos.

Aunque él no creía merecer ese castigo, Juan tenia un tumor cerebral en estadio cuatro, y Ana no podía soportar la enfermedad de su niño, ni el espantoso tratamiento con quimioterapia, los dolores las náuseas.

Los dos se estaban muriendo a su hijo lo estaba matando un tumor inoperable y su esposa había decidido dejar de vivir.

Él pensaba que estaba en el infierno porque las reglas de ese Dios cruel así lo establecían, su familia se estaba apagando a cámara lenta y dolorosa delante de sus ojos, y como había decidido sacrificarlos, a ojos de la sociedad y la religión era un asesino.

Por eso estaba absolutamente confundido, cuando se dio cuenta que no estaba en el infierno, de hecho ni siquiera estaba muerto. 

Se había pegado un tiro en la cabeza y como consecuencia sufrido un desmayo que según su reloj no pudo durar más de un par de minutos. Ni rastro de sangre propia y ninguna herida visible o al tacto.

Entonces pasó un par de días vagando por las calles haciéndose preguntas, llorando, clavándose las uñas en las palmas de las manos y por fin tomó una decisión, hacer un segundo intento de confirmación. Bajo al metro,  una estación cualquiera de Madrid, no había ni mirado el nombre en el túnel de acceso.

Diez o doce personas en el andén nuestro protagonista las miraba con asco vidas insulsas y vacías pensaba,  realmente no vivían, nacer estudiar trabajar morir, y con suerte ir los veranos unos días a la playa.

El tren apareció tras un largo pitido, lo siguiente que se pudo escuchar fueron los gritos de algunos de los testigos involuntarios cuando el suicida voló directamente contra la locomotora.

El choque fue tremendo “el” tras el brutal impacto inicial salió rebotado sobre los raíles, su cuerpo rodaba a enorme velocidad como en una montaña rusa. De repente oyó un crujido eran sus huesos rompiéndose al ser aplastados por las ruedas de acero del ferrocarril, mientras tanto nuestro protagonista no sentía dolor estaba conmocionado y aterrorizado eso sí. 

Fue arrastrado por el tren en marcha hasta la oscuridad del túnel, ahí su cuerpo se liberó  y nuestro protagonista comenzó a chequear su estado, podía mover el cuello, brazos, también las piernas y para su incredulidad consiguió ponerse en pie.

Por la derecha se acercaba una linterna y un par de personas corriendo, por su izquierda el tren estaba frenando hasta quedarse parado, nuestro no muerto vio en el túnel una puerta metálica posiblemente una puerta de servicio que conectaba con cloacas y túneles  de cableado urbano. El endemoniado la arrancó con una sola mano como si fuese una cortina,  y se perdió tras ella en dirección a la red de alcantarillado de Madrid.

Los testigos cuando hablaron con la Policía juraron que el suicida tras ser arrollado por el tren se puso en pie por sí mismo,  y se reía a gritos unas carcajadas que jamás olvidarían.

Evidentemente esto no fue creído por nadie, no es más cierto que la grabación de seguridad de Metro de Madrid en la cual efectivamente lo que parece una persona salta hacia la locomotora(causándole desperfectos y saliendo visiblemente despedida por el aire tras el atropello), sigue siendo investigada y catalogada como inexplicable al no recuperarse ningún resto humano.

El no muerto corrió y corrió,  con el agua fétida de las alcantarilla por encima de su cintura, mientras corría no podía parar de reír sus carcajadas retumbaban en  tuberías y túneles.

No podía morir y ahora lo sabía, su nuevo amo el demonio le protegía daba la cara por el, no como ese Jesucristo cruel y traidor Satanas  te  era leal si tú se lo eras a él.

Y nuestro protagonista se lo pensaba ser, para toda la eternidad, y ahora podría culminar su obra, su venganza, se lo pagarían y muy caro, ¿quienes?.

Todos, el mundo entero se lo pagaría.



Fin del Capítulo III de “OSCURIDAD”.

En Valencia (España), a 31 de Mayo de 2026.

Ernesto.


domingo, 26 de abril de 2026

OSCURIDAD II

 Aquel café con leche era horrible, Raúl había probado miles de cafés con leche pero el de la máquina  del Cuartel de Rincón de Soto se llevaba la palma.

El Brigada decidió ofrecerle el café a la testigo, era un gesto conciliador y cortés y él se libraba del infame brebaje un plan sin fisuras, en cuanto a la calidad del mismo, a aquella mujer un asesino (puede que del inframundo) había matado de una manera horrible a su único hermano, que coño importaba que ese cafe hiciera vomitar a una cabra.

-La acompaño en el sentimiento María José, Me llamo Raúl Granja, estoy en el grupo de homicidios de la UCO de Guardia Civil. Estoy aquí para coger al asesino de su hermano.

Granja hizo una estudiada parada en su presentación tras decir esto, con el fin de que la testigo asimilara la situación y la importancia de lo que hablarán a partir de ese momento.

-Gracias.

-Si es por el café no se merecen señora.

-Por todo.

María José Ferreras era una mujer soltera de 56 años que en ese momento aparentaba más de 70.

Luto riguroso, pelo cano recogido en un moño y profundas ojeras moradas, habían pasado 24 horas desde que encontró a su hermano, pero para esa mujer habían sido 10 años.

-Cuénteme María José todo lo que recuerde desde que entró en la casa.

La testigo tenía la cabeza gacha y tras la pregunta aún tardo un par de segundos en levantarla, clavó los ojos en Raul pero no le veía, su mirada iba mucho más allá, mucho más lejos de lo que le gustaría.

Mucho más lejos de lo que desearía cualquier ser humano.

-No me haga eso.

- Es necesario, sé que duele, pero usted fue la primera persona en llegar. Necesito comprender María José, si no no le podré coger.

La testigo esta vez si fijo la mirada en el Brigada, movió nerviosas las manos las apoyó en las rodillas y empezó a hablar.

-Había llamado a Damián por teléfono y no lo cogió, eso fue anteayer, no le di importancia, me hice la comida estuve hasta las 8 de la tarde en la cooperativa en la que trabajo. Cuando salí y ya después de cenar volví a llamar.

Como continuaba sin responder, decide ir a su casa a buscarle.

-¿El siempre contestaba al teléfono?.

-Si, a veces no a la primera pero cuando veía la llamada perdida, la devolvía siempre.

-De acuerdo, ahora cuénteme lo que vio al llegar a casa, paso por paso por favor, sé que lo que le estoy pidiendo es horrible, lo sé.

-Cuando abrí la puerta y al ver todas las luces de la planta baja apagadas, subí por la escalera, cuando empecé a acercarme al final de las escaleras me di cuenta por la claridad del pasillo que su habitación estaba encendida.

“Damián Damian”.

No contestaba, y entonces…..

-¿Qué pasó?, continué señora, por favor.

-Entonces, resbale, estuve a punto de caer y me di cuenta que era sangre. Un montón de sangre que salía por debajo de la puerta del dormitorio de mi hermano.

Corrí a toda velocidad por el pasillo, y gritaba Damián Damián”, pero no respondía, la puerta estaba cerrada con el pestillo por dentro. Me acordé del hacha que Damián tenía en la cocina y partí la puerta.

Y…… lo vi.

Raúl consideró una estupidez y una crueldad seguir con la toma de manifestación.

-Solo una cosa más señora, ¿algo era diferente en la casa, lego no cuadraba o estaba cambiado de sitio?. Contésteme esta última pregunta y hemos finalizado.

María José, volvió a fijar sus ojos en el, aunque mirando mucho más lejos.

-Si, el crucifijo, la cruz, no está.

-¿Habia un crucifijo en el dormitorio  de su hermano?, de los que presiden la habitación, en la pared, sobre la cama.

-Exacto.

Cuando lo ha recordado?.

-Ahora, ahora mismo.

Cuando Miguel Angel y Raúl  se quedaron solos en la oficina del Cuartel de Rincón de Soto, no habrían la boca repasaban. la declaración que acababan de tomar de María José y las fotos de la escena, y es cierto, por la diferencia de tonalidades en la pared del fondo del dormitorio, como un metro por encima del cabecero de la cama. Es evidente que había sido retirada una cruz de esa pared.

-Bien Mi Brigada una habitación con puerta y ventana cerradas por dentro, sin más accesos, una cruz desaparecida y una víctima asesinada y torturada con un sadismo inimaginable.

¿Quién cree que puede estar detrás de esto?.

-Quién, o qué, además esa no es la pregunta más importante,¿quien?.

La pregunta más importante es ¿cuándo?.

-Eso lo sabemos, lo determinó el forense, a sido fácil de establecer.

-No ese cuando, quiero decir ¿cuándo atacara de nuevo?.

Fin de OSCURIDAD II.

En Valencia (España), a 26 de abril de 2026.

Ernesto.

 




domingo, 1 de marzo de 2026

OSCURIDAD

  Tienen que estar muy desesperados o el marrón tiene que ser muy gordo

Esto era lo que pensaba el brigada Raul granja mientras conducía Los campos se estaban recuperando del duro invierno, había poco tráfico y el brigada  Granja y su nuevo compañero el Guardia  Sergio avanzaban  rápido por la carretera vacía.

Si, el marrón tiene que ser muy gordo si recurren a mí, volvía a pensar Raul.  Habían pasado diez años, diez años desde el muerto viviente, diez años desde aquel pobre diablo el cual ejecutaron.

Tiempo en el cual Raul  había estado año y medio de baja psicológica,tres años de excedencia en la calle, y luego había retornado al Cuerpo,¿ porque había vuelto?. Supongo que Raul no sabía hacer otra cosa más que coger asesinos.

Después de reincorporarse tras la excedencia, el brigada Granja se dio cuenta de que estorbaba en el servicio,  era un fósil, una antigualla  y no solo un fósil, un fósil incómodo.  

Se  había dado carpetazo al caso del muerto viviente y nadie quería reabrir ni saber nada, y él era un testigo mudo presente e incómodo. Por eso llevaba cinco años dirigiendo la oficina de Plana Mayor de la Unidad,  metiendo datos en un ordenador y tomando cafés solos en soledad en la cantina de la base de la UCO en el madrileño barrio de Barajas.

Hasta el día de hoy, hace cuatro  horas sin previa aviso súbitamente le dijeron que tenía un compañero, le dieron las llaves de un coche y le enviaron a la carretera. Ahora estaba llegando al lugar de los hechos y mucho se temía Raul que si habían vuelto a utilizarle, es porque el trabajo no era ni fácil ni divertido,  él podía ser molesto. Puede que trajera remordimientos y malos recuerdos a los jefes, pero  sabían que cuando había lo que se conoce en el argot, un marrón con patas, podían recurrir al Brigada Raúl Granja.

-Me acaban de llegar los datos por inbox Raul, la víctima se llama José Damián Ferreras tiene 53 años, agricultor sin antecedentes penales, soltero sin hijos,  ni tan siquiera tiene multas de tráfico. Vivía solo en su casa en el centro de la localidad de Rincón de Soto a la que estamos apunto de llegar. Su cadaver apareció hace seis horas, el compañero de contacto con el que tenemos que hablar cuando lleguemos es el Cabo Miguel Angel de la unidad de policía judicial de la comandancia de La Rioja, JODER.

-Que pasa?.

- Nada, las fotos son un poco Heavys.

-De acuerdo, en unos minutos estamos allí y hablaremos con Miguel Angel.

Era uno de esos pueblos de suelo de adoquines y edificaciones pintadas de riguroso blanco. Parecía estar más de medio pueblo en la calle, atravesamos el cordón de seguridad, y se nos  presento un compañero que además de su chaleco reglamentario portaba  una carpeta llena de papeles y mucho stress.

Se cuando una persona está sobrepasada, y  Miguel Angel no se había visto en nada así

 en su vida.

- Mi Brigada,  soy el Cabo Miguel Angel  de la policía judicial de la comandancia luego le explicaré todo lo que tenemos hasta ahora, pero lo más importante es que le pegue un vistazo,  de esa manera comenzará a comprender .

El olor a sangre inundaba toda la casa, una edificación bastante antigua, con una planta baja y dos pisos superiores. Una escalera de madera recorría toda la vivienda.

Siguiendo el protocolo no habían   permitido que nadie tocase  ni moviese nada,  desde hace  horas  estaba la sangre encharcada en esa casa, era un olor que Raul tenía olvidado, pero Su nariz y su cerebro estaban recordando. Supongo que hay cosas como nadar que puedes perder la práctica,  puedes perder el entrenamiento, pero olvidarlas no las olvidas y el Brigada a cada paso que daba por el interior de esa casa, por esas escaleras hacia arriba iba recordando el oficio. Y algo se estaba encendiendo dentro de él todavía no sabía si era la excitación de volver a tener un caso o una alarma.

-Compañeros el Cuerpo está en la habitación al final de este pasillo.

Colgado bocabajo había un cadáver pendía de la lámpara del techo sujeto por un cinturón de cuero, totalmente desnudo y eviscerado. El asesino le había rajado desde la cadera hasta la garganta y sus órganos se encontraban en el suelo desperdigados por la habitación.

-Por amor de Dios.

Un escalofrío movió todo el cuerpo de Sergio, que dio un salto hacia atrás y estuvo apunto de caer al resbalar con la sangre.

-¿Quien  puede haber hecho esto Raul?

-Nadie bueno. Ve explicándome Miguel.

-El cuerpo lo encontró esta noche su hermana Mayor se llama María José,  la víctima llevaba varios días sin dar señales de vida sin coger el teléfono sin aparecer por ningún sitio,  y su hermana se extrañó. Cogió unas llaves que guardaba en su casa para emergencias y vino y se encontró esto, este panorama.

-Cuéntalo todo Cabo, falta algo. Si después de cinco años grabando datos en el ordenador de repente el coronel de la Uco en mitad de la noche, decide que soy yo el que debe venir a este servicio…….se te escapa algo Miguel,  o algo no estás contando.

-Bueno hay algo, pero seguramente será un error la verdad es que no le encuentro demasiada explicación. Según el informe de la patrulla de seguridad ciudadana que llegó en primer lugar a la vivienda, después de la llamada al 112 de la hermana de la víctima,  la habitación estaba cerrada por dentro, tanto la puerta de acceso como la ventana que da al patio interior de la casa. Esta habitación estaba totalmente cerrada desde dentro, María José según manifestó a la patrulla, subió al primer piso de la vivienda, sabiendo que es el dormitorio de su hermano,  desde el pasillo vio el reguero de sangre que salía por debajo de la puerta. Gritó el nombre de su hermano, trató de entrar trato de abrir la puerta, pero se percató de que estaba cerrada por dentro. Entonces fue a la cocina, donde sabía que su hermano guardaba un hacha para cortar leña y derribó la puerta.

Al conseguir acceder al dormitorio, se encontró con el cadáver, aseguró a la patrulla no haber tocado nada, cogió su teléfono y llamó al 112.

La verdad es que no tiene explicación. 

El Brigada Granja permanecía absorto Observando el dantesco escenario de la habitación.

-Si si hay una explicación Miguel ángel, esto que acabas de contar,  es la explicación de que precisamente me hayan enviado a mí.


Fin del Capítulo I de “OSCURIDAD”.

En Valencia (España), a 28 de Febrero de 2026.

Ernesto.





PRÓLOGO DE OSCURIDAD

 Han pasado más de diez años desde que publiqué “El Hombre Gris”, no había vuelto a escribir sobre las aventuras y desventuras de Raul Granja, el agente de la UCO de la Guardia civil que protagonizó aquel relato, junto con “Genin”, seguramente lo mejor que he escrito.

Como decía Oscuridad es una continuación de El Hombre Gris, esta historia termina con el autor de los asesinatos ejecutado en un calabozo y con nuestro protagonista Raúl desilusionado, y totalmente perdido.

Como explicó en el inicio de oscuridad Granja profesionalmente lo pierde casi todo, tras una temporada fuera de la Guardia Civil decide finalizar la excedencia y regresar.

Solo para encontrarse totalmente marginado por parte de sus mandos,  es ya un hombre mayor no parece encajar en los cambios que se han producido en UCO, y además es testigo de algo que oficialmente no ha ocurrido y así debe seguir enterrado  para siempre. 

Hasta que tras diez años vuelve a producirse una muerte violenta de una brutalidad infrahumana y carente de explicación racional. Entonces deciden recurrir a él y ese es el punto de inicio de oscuridad, recomiendo que vuelvan a leer El Hombre Gris para comprender Oscuridad.

Les doy encarecidamente las gracias por estar ahí.

Ernesto.