BIENVENIDOS

Después de perder mi terror tecnológico con el Facebook, me lanzo a la aventura definitiva, el plasmar mis vivencias, recuerdos y en otras ocasiones aventuras imaginarias. En este blog sin mas preámbulos, os doy a todos la bienvenida a este rincón del guerrero consciente.

lunes, 24 de septiembre de 2018

CUMPLEAÑOS

Hoy un día importante crees tener
hasta puede que eso te haga padecer
mas con el paso del tiempo, cuando en ti vida comience el atardecer
cuenta te darás que mientras ilusión y ganas de aprender mantengas, nunca dejaras de cada primavera florecer
pues lo importante es la belleza interior mantener
y de esa tienes para dar y regalar
necesario es que sepas que para mi contigo es un honor el trabajar
y que  los días malos no es ningún pesar tenerte que aguantar
deseo que el mejor y único cuarenta aniversario vayas a disfrutar.

En Valencia (España) a 29 de Mayo de 2018.
Ernesto.

sábado, 14 de febrero de 2015

Nota del Autor

Hola a todos, después de un impas temporal excesivo para mi gusto, y espero que para el vuestro, por fin retomo mi Blog. 
Bienvenidos a mi Albergue.

EL ALBERGUE


“Cagoen la leche”, seguramente en otras circunstancias el Guardia Miguel Vilchez  hubiera utilizado una frase mas gallarda para comenzar el servicio, Vilchez era un Guardia Civil de los de toda la vida, cincuenta años de edad y veintiocho de servicio, noble y leal,canas abundantes en una barba muy cuidada espalda ancha abdomen prominente, ideas claras expresadas con un lenguaje rudo, y esta noche el horno no estaba para bollos.
-Mario, tenemos que echar las mantas por si las moscas, es posible que esos Madrileños solo lleven unos forros polares y unos sacos de dormir comprados en “Triatlón”.
-“Decatlón” Miguel, se llama “Decatlón”.
-Como si es “Zara” tu cógelas, no me jodas.
La urgencia y el mal humor de Vilchez estaban bastante justificados, aunque se encontraban en Cardenete (Cuenca), aquella era una noche muy Toledana, de un cielo oscuro como boca de lobo, caían gruesos copos de nieves que llegaban hasta las caras de nuestros dos desdichados protagonistas horizontalmente, empujados por un viento que helaba hasta las ganas de vivir.
- Ya eche las mantas en la parte de atrás, dale Miguel, cuanto mas tardemos en salir peor.
Esto lo decía Mario González compañero de Vilchez esa noche y contrapunto del mismo casi en todo, joven licenciado en Ciencias Medioambientales, amante de las “mountain Bike” y del grupo “Coldplay”, que reacio a emigrar a Noruega, busco en la Guardia Civil un camino para su vida, hacia dos meses que había finalizado  el curso del SEPRONA, y desde ese día estaba Mario contando los días y casi las horas para abandonar Cardenete, y poder dedicarse a la persecución de furtivos, incendiarios, y demás hordas de enemigos de la tierra que pisamos.
Miguel arranca y el Nissan Patrol se encamina a Villar del Humo, población distante de Cardenete a pocos kilómetros y conocida en el mundillo de arqueólogos y prehistoriadores  por sus pinturas rupestres, doce yacimientos arqueológicos en buen estado de conservación, que contenían pinturas tipificadas como Arte Levantino de unos 10.000 años de antigüedad, y Arte Esquemático de 6.500 años antes de la actualidad, junto a uno de estos yacimientos rupestres, hay un albergue de montaña, sin luz ni agua corriente, apenas un suelo rodeado de un conjunto de paredes, y coronado por una chimenea, a ese austero alojamiento quizá para ambientarse en la época a estudiar, quizá empujados por necesidades ahorrativas, se dirigieron un grupo de estudiantes y dos profesores de Historia de la Universidad de Alcalá con el fin de pasar un par de días reconociendo y admirando estas pinturas.
La semana laboral había tocado a su fin, y el viernes tarde se tendría que haber recogido toda la basura, plegados los sacos de dormir, y tras clasificar adecuadamente todas las anotaciones, fotografías y dibujos realizados de los yacimientos, el grupo se debería de haber subido al autobús que fleto la Facultad para recogerles.
Pero hay comenzaron los problemas, toda La Mancha se encontraba envuelta  en un invernal temporal que dificultaba sobremanera la movilidad. Y los escasos recursos públicos, se habían centrado en mantener expeditas las carreteras radiales que comunicaban Madrid con Barcelona, Sevilla y Valencia. La carretera que comunicaba Villar del Humo (236 habitantes), con el resto del mundo, era una pista de patinaje.
Ante la confirmación por parte de la Universidad, de que no llegaría el transporte para su regreso, con las provisiones para subsistir durante un par de días, ya casi agotadas y viendo caer vertiginosamente el termómetro, el Doctor Cabrero decidió llamar al 112. Y hay entraron en acción Miguel y Mario, la Patrulla de servicio del Puesto de la Guardia Civil de Cardenete aquel viernes por la noche, evidentemente no podían llevarse a los estudiantes a Alcalá de Henares en el coche patrulla, pero si podían (y era lo que habían hecho), llevar 20 bocadillos de embutido y queso manchego junto con 3 litros de café con leche elaborados por el Restaurante” LaRebotica” de Cardenete, así como un grupo de mantas de lana gorda (de la que pica) de color verde y con el Az de Lictores en su centro.
-¿Te han dicho algo en la facultad?.
-Si, creo que viene la Guardia Civil a por nosotros.
-¿A por ti y por mi?.
-No hombre, a por el grupo entero,¿ se van a quedar los alumnos aquí helándose?.
Los que así hablaban eran Jorge Cabrero y Jose Román Morales, profesores titulares en el Departamento de Prehistoria e Historia Antigua de la Universidad de Alcalá.
-Madre mía Miguel, como esta la carretera, todo el suelo es nieve y hielo, ve con cuidado no sea que nos tengan que venir a rescatar a nosotros también.
-Aaaaaaajjaaaa.
El gruñido en forma de contestación pronunciado por Vilchez tiene dos motivos, el primero el fastidio que le produce la obviedad que acaba de salir de la boca de el listo de su compañero, y el segundo es que conduciendo con el 4x4 por esa pista de esquí de fondo, el mero hecho de tomar una curva, aunque sea a menos de veinte por hora, es un acto de precisión quirúrgica que exige un máximo de atención y un mínimo de sonido ambiente.
Con el coche de la Guardia Civil avanzando a velocidad de paso humano, consiguieron salir los Guardias de la última curva y a unos trescientos metros, en el centro de un manto blanco sin fin, divisaron la humareda que salía de la chimenea del albergue, habían tardado 70 minutos en recorrer los 18 kilómetros que separaban Cardenete de Villar del Humo, pero se consiguió, cosa que  por momentos no había estado nada clara.
-Están llamando a la puerta, abrid.
El grupo de estudiantes que mataba el tiempo tirados en el gran salón, junto a la chimenea se miraban alucinados, ¿pero, quien coño llama a la puerta, hay en mitad de la nada?.
-Guardia Civil.
-Hombre menos mal.
El profesor Cabrero abre la puerta con alivio, imaginando un autobús todoterreno esperándoles, o con suerte un helicóptero de transporte que tenía planeado hacer un par de viajes.
-Hola,¿y el resto de sus compañeros?, ¿y los medios?.
Jorge, al abrir la puerta descubrió a Miguel Vilchez, y a Mario González cubiertos de nieve como dos jetis y cargados de bolsas de bocadillos cuales mulas, sacando la cabeza, el profesor solo acertó a divisar a un Nissan Patrol modelo corto, algo abollado aunque en un estado de conservación aceptable.
-Hágase a un lado Caballero aquí hace frío.
-Esto, si claro.
Vilchez, como jefe de pareja era la Autoridad en el lugar, y decidió comenzar a dar ordenes.
-Vamos a ver jóvenes, traemos un bocadillo para cada uno de ustedes, mantas y unos litros de café con leche, que se ha quedado frío como el demonio, pero lo acercamos a la lumbre y entrarán en calor, también mantas, vamos a formar una cadena y lo descargamos en un momento.
Mientras Mario organizaba a los estudiantes y se descargaban las provisiones, los profesores abordaron a Vilchez.
-¿Solo han venido ustedes?, ¿ni helicóptero, ni microbús ni nada?.
-Los helicópteros no despegan con este temporal, y en toda la región hay un lío de mil demonios, con carreteras cortadas y pueblos aislados por todas partes, los únicos que hemos recibido la orden de venir somos mi compañero y yo, la Patrulla del Puesto de la Guardia Civil más próxima a este punto, ósea Cardenete.
-Pero, ¿cómo nos van a sacar de aquí?.
-¿Salir de aquí?, me parece a mi, que vamos a pasar la noche juntos, ahora mismo sigue nevando y no se ve absolutamente nada, se supone que a lo largo de esta madrugada dejara de nevar, si es así, mañana por la mañana vendrá otra Patrulla de Cardenete, y entre los dos coches, en tres viajes habremos llegado todos a la civilización.
Pero ahora mismo aventurarse otra vez hay fuera, es una locura.
-Muy bien, escuchadme todos, vamos a tener que pasar una tercera noche aquí, no nos apetece a nadie ya lo se, es 20 de diciembre, esta excursión empalmaba con las vacaciones de Navidad, repito lo se, pero los Guardias que ya conocéis  han traído los bocatas y el café, y no recibirán más ayuda hasta mañana, entonces nos iremos todos en varios coches y de día. Mientras tanto paciencia, no se puede hacer otra cosa.
-Estamos en el siglo XXI, es increíble que no se pueda hacer otra cosa, por favor.
Esto fue lo que espeto un alumnos tras la arenga de Jorge.
-Mi compañero y yo vamos a pasar la noche con vosotros en esta montaña, no pido gratitud, pero si una mínima comprensión.
La contestación la proporcionó Mario, que al cruzarse su mirada con Vilchez, percibió un gesto de aprobación y esto era poco habitual, no es que Miguel Vilchez le ninguneara, es que Vilchez miraba desde arriba hasta al Rey de España, en el caso de que este llevara menos años de servicio que el.
-Guardia, Guardia, despierte.
Vilchez mira adormilado su reloj, las dos de la mañana, tiene ante su cara a una joven de unos veinte años, bastante asustada, con un gorro de lana, goteando aguanieve y calada de frío.
-Rafa,  mi novio, salió hace casi una hora a orinar y no ha vuelto, salí para ver si pasaba algo y encontré esto.
La joven sostenía con una mano temblorosa, un reloj de pulsera y una cartera, que evidentemente pertenecerían a su pareja.
-¿Donde has encontrado esto?.
-Afuera a unos veinte metros de la puerta, y de el no hay ni rastro.
La oscuridad es total, solo rota por las linternas que esgrimen los Guardias, la joven les había indicado el lugar lo mas exacto posible  donde aparecieron la cartera y el reloj, y luego siguiendo las inequívocas instrucciones de Vilchez había regresado al albergue. Ahora los dos Agentes observan petrificados la nieve.
-Mierda, mierda.
-Si ya lo veo, se lo han llevado, pero ¿quién?, no me jodas, estamos incomunicados en una montaña, en pleno temporal de nieve en las sierras de Cuenca, ¿quién?.
 Vilchez no le contesta, con una expresión carente de toda emoción no separa su mirada de esas huellas, al punto donde aparecieron la cartera y el reloj conducen las huellas impresas en la nieve de una persona, pero de ese punto parten en dirección a las cuevas donde están las pinturas rupestres, indudablemente las huellas de tres personas perfectamente dibujadas en el blanco suelo.
-COS Cuenca de 136A.
-Son el equipo que están en Villar del Humo asistiendo a los estudiantes aislados¿verdad?.
-Si.
-Bien díganme.
-COS, ha habido un secuestro, un grupo de al menos dos individuos, se ha llevado contra su voluntad a uno de los estudiantes.
-Joder.
Vilchez se lamenta por su torpeza, camina por la nieve en completa oscuridad y ha pisado una rama provocando un sonoro crujido, que en el absoluto silencio de una noche de invierno en las sierras de Cuenca ha sido un cañonazo en sus  oídos, y es que su mayor temor es delatar su posición por eso avanza con la linterna apagada. Agachándose cada tres o cuatro pasos para mirar y palpar la nieve, asegurándose que sigue el rastro de los secuestradores, en la zurda la linterna empuñada al revés, el veterano Guardia conoce la utilidad del mango metálico de la misma aplicado con sabiduría sobre la mandíbula o los laterales del cráneo, en la diestra la pistola cargada, los ojos dirigidos hacia bajo, a pesar de la oscuridad unas piernas inmóviles saliendo de la brillante nieve se delatan, tragando saliva cada pocos momentos para abrir los oídos abotargados por el frío, quiere escuchar a sus enemigos antes que ellos le escuchen a el. El frío hace que las manos tiemblen, ¿o puede que no sea el frío?, que mas da, aunque estuviese muerto de miedo, Miguel Vilchez seguirá esas huellas hasta el infierno.
Las pisadas desembocan en la entrada de una cueva, y ante la certeza de que los captores del estudiante, han partido de y regresado a ese lugar, Vilchez considera que no le queda otro remedio que meterse en la boca del lobo.
Ahora Vilchez se esta arrepintiendo de haber obligado a Mario a quedarse con los excursionistas, pero si los dos Guardias se metían en la montaña a buscar al secuestrado, ¿quién protegería a los estudiantes si esos hijos de puta regresaban?, no, tenía la convicción de haber hecho lo correcto, y entrar en esa cueva que el no conocía y los secuestradores si, sin ningún apoyo era suicida, pero la alternativa era dejar al chaval a merced de Dios sabe quien, que tenía pensado hacer Dios sabe que.
“Échale huevos y entra hay dentro Miguel”, fue la conclusión a la cual llego nuestro protagonista, que como ya sabemos, era hombre de escasas filosofías y amplias y en ocasiones fatídicas certezas.
La linterna ilumina signos y extraños dibujos esquemáticos en las paredes, cazadores y bisontes corriendo, dibujos de hogueras y grupos entorno a las mismas, ahora tener iluminación es imperativo, pues en la gruta Vilchez no ve ni donde pisa. 
-Alto, Guardia Civil.
La cueva parece haber llegado a su fin, y hay algo, sobre el suelo esparcidas varias prendas de ropa y un tipo cuerpo a tierra.
-Quédate muy quieto “cabron”, te tengo encañonado y voy hacia ti.
Ve a un sujeto en el suelo, pero tiene que haber dos más en alguna parte, Vilchez instintivamente se agacha y pega mas si cabe su espalda a la pared, recorre toda la pared final de la cueva con el haz de luz de su linterna, nadie mas, avanza bruscamente para alcanzar al individuo del suelo y la visión le sobrecogió como nada de lo que había visto en su vida anteriormente.
Pero ahora tocaba correr, por ese desdichado ya no se podía hacer nada, y habían comenzado a producirse disparos en el albergue o muy cerca, el eco de los mismos atronaba en el interior de la montaña, a Mario parecía que se le estaban poniendo las cosas muy mal.
-COS Cuenca de 136A.
-Adelante.
-COS hay una víctima mortal, se llama Rafael Sánchez Mateo de 21 años de edad, con dni 29468796, natural y vecino de Madrid, su cuerpo ha aparecido  eviscerado en las inmediaciones del lugar de su desaparición, y el Guardia Civil Mario Sánchez del Puesto de Cardenete, se encuentra herido de gravedad, tiene una herida profunda de arma blanca en su brazo derecho, mi compañero tiene riesgo de perder la extremidad sino recibe asistencia médica lo antes posible. Hemos sido atacados, yo estoy bien, y no hay ninguna víctima civil mas, los autores de carácter desconocido, son unos varones de pelo largo, complexión delgada, aspecto muy desaliñado , vestidos con unas pieles, ignoro donde se encuentran no tengo ningún dato más.
-136A le voy a mandar ayuda por vía aérea en cuanto sea posible, dejo de nevar hace media hora, espero que dentro de poco se pongan en marcha sus refuerzos.
 -No les llegue ni a ver bien, serían dos o tres, escuche a una estudiante gritar y entre en la habitación,  estaban tirando de la chica, trataban de llevársela a través de la ventana, me abalance y sujete a la chica para que no la arrastraran consigo, entonces uno me golpeo con esa cosa y me hirió, yo hice cuatro disparos a quemarropa Vilchez, me los tenía que haber cargado, estábamos peleando en dos metros cuadrados, y cuando me dieron el hachazo les pegue cuatro tiros, pero no cayeron, solo gritaron  asustándose por mis disparos, salieron despavoridos por la ventana perdiéndose en la noche, no cayeron Miguel y les pegue cuatro tiros.
Mario hablaba cogiendo a su compañero de la cabeza con la mano izquierda, el brazo derecho caía inerte a un lado, tenía un tosco vendaje que rodeaba su extremidad, el amplio charco de sangre daba fe de que a Mario habían estado a punto de amputarle un brazo de un hachazo.
-Eso es una prueba, no debe tocarlo.
-Dios mío no lo entiende verdad, 9.000 años, yo estimo que esta hacha de mano tiene unos 9000 años de antigüedad.Hoy 21 de diciembre, solsticio de invierno, en esta noche desde el comienzo de los tiempos, los primeros pobladores de nuestro continente que eran cazadores-recolectores, celebraban una  fiesta en la cual consumían la ultima carne fresca que tenían, y se preparaban para sobrevivir al duro invierno, con las provisiones menos perecederas que guardasen. Milenios después con la sedentarizacion neolítica, los agricultores y ganaderos mantuvieron la celebración y entre otras cosas sacrificaban sus últimas reses al no poder mantenerlas durante la estación que comenzaba.
-Todo eso esta muy bien, pero los humanos no podemos vivir 9.000 años.
-¿Y qué otra explicación es posible?, el arma recuperada, el aspecto de los individuos, el que precisamente esta noche hagan una salida masiva de caza, y sobre todo piénselo ¿por qué no murieron cuando su compañero les disparo?, por que ya están muertos Miguel, y por alguna espantosa razón esta noche han vuelto a salir a cobrarse sus últimas piezas.
-Mire usted que es un científico, supongo que comprenderá que lo que esta diciendo no tiene ni pies ni cabeza, y además yo no tengo que intentar comprender nada ahora mismo, luego cuando esta pesadilla termine, actuarán otros compañeros que tratarán de coger  a los tipos que están haciendo esto, mi misión Jorge, es mantenerles vivos hasta que llegue el auxilio.
El resto de la noche en el albergue, los minutos parecieron horas, y las horas días, con las puertas y ventanas atrancadas con el escaso mobiliario existente. Profesores, estudiantes y Guardias Civiles, permanecían atrincherados en la estancia principal junto a la lumbre, prácticamente amontonados unos sobre otros para aprovechar el calor de la chimenea, y aunque nadie lo decía en voz alta, por la sensación de seguridad que da el hombro con hombro, solo mantenían unos pocos metros de distancia, Pilar la novia del joven desaparecido, a la que los profesores no sabían como explicarle el fatal desenlace, y que mantenida en la ignorancia trataba de mantener su mente ocupada centrada totalmente en el cuidado de Mario, cuyo estado tenía preocupado a todo el grupo, pues debilitado por la pérdida de sangre y conmocionado por fuertes dolores empeoraba por momentos, y junto a ellos Miguel Vilchez, la espalda apoyada en la pared, arma y linterna al alcance de las manos, la mirada perdida y en silencio absoluto.
Hasta que poco antes del amanecer, la noche fue rota por el estrépito de los helicópteros.
-¿Eres Vilchez?, soy el Sargento Granja de la UCO. A tu compañero, a Mario Sánchez se le evacuará ahora mismo, en el otro helicóptero caben tres personas, si alguien mas esta mal saldrá también inmediatamente, todos los demás esperaran a que llegue el autobús, tardara una hora y media, mas o menos, mientras tanto los compañeros del GRS que han volado conmigo se encargarán de la seguridad, y yo comenzare la investigación.
-¿Que investigación?.
-Como que, que investigación, hay que averiguar que ha pasado aquí.
-Buena suerte mi Sargento.
Vilchez se dio la vuelta dejando a su compañero con la palabra en la boca, y se dirigió al más cercano de los helicópteros, al cual estaban subiendo en ese momento la camilla en la que viajaría Mario.
-Nadie hubiera peleado mejor, esa chica esta viva por ti Mario, eso es lo que cuenta, al final solo queda esa satisfacción. 
-¿Crees que podré montar en bici con un solo brazo?.
Entonces Vilchez se limita a mirar a su compañero, mientras apretaba con fuerza su mano sana, hasta que se cerró la puerta de la aeronave, otro hubiera acertado a decir algo, algún consuelo o palabra amable, pero Vilchez era hombre de pocas palabras, escasas filosofías y en ocasiones fatídicas certezas.



















domingo, 26 de octubre de 2014

Nota del Autor

Muy buenas queridos lectores, he publicado la segunda parte de "El Taxi", como el primer capítulo de dicha historia fue escrito a finales del año pasado, quedo hundido tras numerosas ediciones de "El Hombre Gris", y alguna otra historia que mi calenturienta mente elaboro, cuando tuvo ocasión (es decir tiempo) de hacerlo.
De manera que he decidido repetir el capítulo I, y situar en el Blog ambos consecutivamente para facilitar una lectura coherente de la narración.

Sin enrrollarme mas me despido, como siempre dando a todos los que lean estas líneas sinceramente las gracias por estar ahí, buen domingo, espero que os guste la historia.

Ernesto.

domingo, 13 de julio de 2014

EL HOMBRE GRIS XI

Nos acercamos a los monitores y le vimos, allí estaba el , sentado sobre el camastro de la celda con la mirada perdida en los muros de la misma.

Hasta que nos percibió y con un movimiento pausado del cuello, levanto su cabeza y clavo sus ojos en la cámara, unos ojos gélidos de mirada muerta. El Guardia que tenía como misión observar permanentemente ese monitor, el Exorcista y yo, los tres sentimos en ese momento un escalofrío que nos recorrió hasta el alma, en ese momento se disiparon toda las dudas, Ernesto Cort no tenía ningún control de su cuerpo, Lucifer estaba al mando hay dentro, y será muy difícil desalojarle.
-Buenas soy el Sargento Granja de la UCO, mi acompañante es el Padre Tamarit. creo que somos los únicos autorizados a entrar en el calabozo de este detenido.
-Ustedes y el equipo de seguridad de la UEI.
Entonces el Sacerdote tercio en la conversación entre el Agente que vigilaba los monitores y yo.
-Todos lo hemos sentido, sabemos quien esta en ese cuerpo, pero antes de iniciar el rito romano de exorcismo, tengo que entrevistarle para descartar una enfermedad mental, es el protocolo.
-De acuerdo Padre, pero espere un minuto, tenemos que adoptar ciertas medidas de seguridad llamare al equipo
El Guardia Civil que vigilaba la celda, se refería al equipo de la Unidad Especial de Intervención, que desde el mismo momento de la detención no se habían separado de Cort, fueron quienes le cogieron, y ahora son los que impiden que huya. 
-Cort, vamos a entrar, sepárate de la puerta.
Acto seguido, cinco Guardias entraron lentamente en fila India, el primero sujetando un escudo, todos armados hasta los dientes.
-Date la vuelta.
Cort obedece con pesadez , moviéndose de forma lenta y anodina, dando la espalda a los Agentes pone sus brazos en cruz y separa las piernas, pura rutina, mientras tanto vuelve a fijar sus ojos en la cámara y nos dedica una sonrisa, pero no es un gesto afable, es una sonrisa de lobo macho alfa de su manada, enseñando los colmillos, e invitando o mejor retándonos a entrar en su calabozo.
El tubo fluorescente parpadeante, da un aire fantasmagórico al pasillo que estamos recorriendo a buen paso, grandes manchas de humedad nos flanquean mientras nos aproximamos al calabozo, corredor largó y estrecho en el que nos hacemos a un lado cuando nos cruzamos con el grupo que ha colocado las sujeciones al no muerto.
Grilletes en los tobillos, unas correas de cuero le unen ambas rodillas, los brazos y el torso sujetos mediante camisa de fuerza, todo el conjunto unido por unas cadenas, que a su vez sujetan con dos vueltas al poseso a una enorme argolla sita en la pared.
-Hola Sargento, vaya Padre cuanto tiempo, no voy a insultar su inteligencia fingiendo sorpresa, sabía que venían siento no poder ofrecerles algo. 
-Hola Ernesto, ¿o no estoy hablando con Ernesto Cort?.
-Cura, ya sabes con quien estas hablando. Pero si quieres jugar, jugaremos.
- No es un juego es cortesía,  no dudo estar entre caballeros, y dado que las personas educadas se presentan. Empezare, yo soy Vicente Tamarit, y mi colega es el Sargento Raul Granja. 
-Jaja, caballeros yo tengo muchos nombres, y en muchos idiomas, bueno en realidad en todos los idiomas. Todas las culturas y civilizaciones me nombran, Lucifer, Demonio, Diablo, pero me aburre hablar de mi mismo, por favor continue con su discurso ensayado Cura, ahora ¿piensa pedirme que le haga unos test?. 
- No, evidentemente es innecesario  pero tengo un par de preguntas, ya sabe soy un vulgar humano preguntón.
-Adelante.
-¿Por que eligió a ese desdichado?.
-El vino a mi. 
-¿Que pretende?.
-Por fin una buena pregunta, quiero ganarle una batalla a mi hermano santurrón  ya sabe, su jefe Dios. Solo una batalla, ninguno de los dos puede ganar la guerra, el Universo se sostiene sobre el equilibrio entre nosotros dos, pero ganar pequeñas batallas me encanta, y esta ya la he ganado, no hay final feliz, jajajaja....no podran hacer una película. 
Estoy alucinando, la sangre no me corre por las venas, el Exorcista y Lucifer hablando cara a cara y tratandose de Usted tranquilamente, parecen un periodista de tve y un portavoz parlamentario. Grabando una entrevista en diferido. 
-Bueno, estará de acuerdo conmigo en que esto es innecesario.
-Por supuesto.
-Voy a practicar un ritual de exorcismo, le expulsare del cuerpo de ese pobre hombre.
-Aunque lo consiga, ha perdido y lo sabe, recuerde que veo su mente Cura.
Hemos salido del calabozo, y mientras Tamarit se prepara, yo trato de tomar un vaso de agua pero me tiemblan demasiado las manos. Hace un momento estábamos hablando con el Demonio, ya no tengo la sensación de irrealidad, tengo muy claro lo real que es esto, por eso estoy muerto de miedo.
-Padre, ¿El exorcismo saldrá bien?.
Pero no me contesta, tiene la mirada fija en la nada, no esta asustado como yo, el esta concentrado como un jugador de ajedrez frente al tablero.
Mientras se pone los hábitos miro sus manos, su pulso es firme la respiración es pausada y rítmica, que par de huevos tiene este cabrón.
-Raúl ¿Vamos allá ?.
-Si, que remedió, ¿voy solo en calidad de testigo, o tengo que hacer algo?.
-Viene en calidad de fiel, el Rito Romano de Exorcismo se practica en presencia de la comunidad cristiana. Supongo que ya tiene claro que Dios y el Demonio existen, su mente analítica habrá finalmente aceptado que existen entes superiores a nosotros que están totalmente fuera del control de las rígidas reglas de la Ciencia.
Entonces di la que seguramente era la respuesta más sincera de toda mi vida.
-Si, joder a fuerza ahorcan.
Tamarit esta bendiciendo el agua con las dos manos juntas, mientras comienza a recitar las oraciones y salmos del Ritual.
"Dios, que para la salvación del género humano, hiciste brotar de las aguas el sacramento de la nueva vida, escucha, con bondad, nuestra oración e infunde el poder de tu bendición sobre esta agua". 
-Empieza el juego Cura, vale jugaremos.
El Exorcista ha comenzado a aspergernos con el agua bendita al poseso y a mi.
"Queridos hermanos, supliquemos intensamente la misericordia de Dios para que movido por la intercesión de todos los santos atienda bondadosamente la invocación de su Iglesia a favor de nuestro hermano Ernesto Cort que sufre gravemente." 
-Sabes lo que te digo Cura, me voy.
En ese momento el detenido, da un grito y de un tirón, se arranca la camisa de fuerza, quedando sólo sujeto mediante grilletes en los tobillos y cadena que lo fija a la pared.
"Señor y Dios nuestro, a quien pertenece compadecerse siempre y perdonar, escucha nuestra súplica para que la compasión de tu misericordia libere a este servidor tuyo Ernesto Cort que está sujeto por las cadenas del dominio diabólico. Por Jesucristo, nuestro Señor." 
Yo retrocedo y encañono al cuerpo propiedad de Lucifer, el corazón parece que me va a estallar, notó los latidos alocados como golpes en los tímpanos. 
Cort, se esta arrancando los grilletes de los tobillos, yo disparo tres o cuatro veces contra sus piernas, sólo acierto un tiro a pesar de estar a unos tres metros.Confusión, más ruido, Me empujan a un lado, Cort cae, el equipo de la UEI está en el calabozo y un Agente lo rocía con un spray, mientras los otros le golpean en rodillas y cadera con unas defensas extensibles metálicas.
"Señor, tú eres nuestra defensa y nuestro refugio; te pedimos que libres a tu hijo Ernesto Cort de la trampa de los demonios y de la palabra cruel de los perseguidores. Protégelo bajo la sombra de tus alas rodéalo con el escudo de tu fortaleza y muéstrale la clemencia de tu salvación. Por Cristo, nuestro Señor. Amén." 
Tamarit ha seguido recitando, mientras yo disparaba, y mientras un segundo después los compañeros lo derribaban golpeándole las articulaciones, el continuo a lo suyo impertérrito.

-Pase lo que pase no vuelvas a disparar payaso, estamos al otro lado de esa puerta.
Me lo ha gritado el Cabo de la UEI a dos milímetros de mi cara.
-Cura, aunque me expulses de este inútil cuerpo he ganado, no hay final feliz, y lo sabes.
Tamarit le ignora y pone las manos sobre su cabeza

"Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, 
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén." 

Aaaaaahh,,,yo creo en mi, y en vuestra puta madre.

Lucifer esta gritando y perdiendo el control aparentemente. 
Ahora el Exorcista le apoya la Cruz sobre la frente y continúa con las oraciones rituales

"Ante la Cruz de nuestro Señor aléjense de aquí, todas las fuerzas enemigas."
Aaaahhhh, Ernesto, o mejor dicho el Diablo, da un salto y vuelve a romper las sujeciones, pero no ocurre nada. Su cuerpo esta inerte, puede ser un truco, de manera que no me acerco, en cuanto al cazador de demonios, está en pie con la cruz en la mano derecha alzada en dirección al caído.
-¿Qué ha pasado?, ¿dónde estoy?.
Tamarit y yo estamos alelados, ¿es posible que hayamos vencido?. Y fijándose Cort en los hábitos que viste el exorcista.
-Padre, es el accidente verdad, como,,,,como esta mi familia, dígame algo.
Ernesto intenta ponerse en pie pero se desploma gritando de dolor, pequeño detallé piernas y cadera están rotas. Y ya no tiene capacidades sobrehumanas.
-Ernesto, soy Sargento de la Guardia Civil, ya ha terminado todo ahora le llevaremos al hospital, eso es lo primero luego ya hablaremos de todo lo que ha pasado qu....
Un fortísimo dolor me machaca la cabeza, no veo bien , pero ¿qué pasa?.
Estoy de rodillas levanto la cabeza que me sujeto con ambas manos, y si, Cort está en el suelo sangrando, maldito cabrón.
Me revuelvo a pesar de tener una brecha en la cabeza, me dejo caer a un lado y ruedo para esquivar un segundo posible ataque mientras desenfundo.
Pero es tarde, delante mío, en mi puñetera cara, el sacerdote esgrime una pistola con la misma mano que sujetaba el crucifijo momentos antes, y remata de un tiro en la cabeza a Ernesto Cort, lo ha asesinado. Por el rabillo del ojo veo que se abre bruscamente la puerta del calabozo, el Cabo del equipo de seguridad esta entrando.
-Suelta la pistola, suéltala, o te juro que te mato Tamarit.
-No, suéltala tu Raúl, te ordeno que bajes la pistola ahora mismo.
Mientras mantengo encañonado a Tamarit miro a mi izquierda, el Cabo encargado de la custodia del ahora muerto Ernesto Cort dirige su arma hacia mi, y detrás de el se encuentra el Coronel de la UCO hablándome.
-Mi Coronel, este hijo de puta acaba de cometer un homicidio ahora mismo en mi cara, no se va a ir.
- Si, se marcha y no vamos a hacer nada, homicidio no digas tonterías eso no era un hombre Ernesto Cort llevaba meses muerto.
¿Que proponías haber hecho con esa criatura, que hubieras hecho?.
-Aplicarle una ilegal pena de muerte seguro que no era una opción, hubiésemos buscado otra forma de procesarle.
-¿Procesarle?, no digas tonterías entérate, NO ERA HUMANO, se esta muy bien, es muy confortable la torre de marfil. Pero yo resuelvo problemas, lo hago todos los días, emitimos una rueda de prensa ¿hacemos eso?, hablando de un muerto poseído por el demonio que ha estado matando gente en Valencia, entre ellos un compañero nuestro, eh, y lo llevamos al Juzgado de Guardia ¿no?.
Y el Fiscal ¿a quien acusa?, al Demonio. 
No me hagas reír Raul, madura anda.
-Se lo dije esta mañana en la estación cuando me recibió Sargento, la vida tiene que seguir su curso, un muerto no puede andar por ahí, va en contra de la Naturaleza, Dios no lo quiso.
En ese momento, me di cuenta que no tenia salida no podría hacer nada. Ademas realmente ellos tenían razón Lucifer nos condujo a un callejón sin salida, pero las cosas no se hacen así  no esto no es forma de solucionar un problema como dice el jefe.
-Nosotros no vamos matando gente por ahí Coronel, eso también es contra natura. En cuanto a Usted Cura, como el dice, no tiene ni nombre lo que has hecho, has mentido, traicionado y matado. ¿Cuantos pecados capitales has cometido?.
Solo añado una cosa mas, idos a la mierda los dos.
Camino por el centro de Madrid, algunas personas me miran, ya que de la parte posterior de mi cabeza sigue manando un hilo de sangre que esta empapando mi camisa, y en mi mente una idea fija, el venció, el mal ha prevalecido.

Fin de "El Hombre Gris".
En Valencia (España), a Julio de 2014.
Ernesto.









domingo, 4 de mayo de 2014

NOTA DEL AUTOR

Buenas queridos lectores:

Este X capítulo de "El Hombre Gris", es el penúltimo,  he decidido dividir el final en dos partes, para no hacer demasiada pesada la lectura frente al ordenador.
Por lo tanto en la próxima publicación, se desvelara este duelo entre el bien y el mal, (argumento viejo como el mundo). Que espero este siendo de vuestro agrado.
Sina nada mas y agradeciendo nunca lo bastante el que estéis ahí, os dejo con nuestro hombre gris, un abrazo.

Ernesto.

EL HOMBRE GRIS X

Miro el panel informativo de llegadas, faltan 10 minutos para que haga su entrada el AVE que viene de Valencia. Trato de moverme con agilidad en medio del enjambre humano que me rodea, estudiantes con grandes petates que salen de Madrid, matrimonios de mediana edad con hijos, que se dirigen a unas vacaciones gratuitas en el pueblo, alemanes y rusos en pantalón corto, que tratan de descifrar con mirada concentrada la guía turística o el plano de rigor.
En fin todo lo que uno se puede encontrar un 30 de abril en la Estación de Madrid-Atocha, yo estoy aquí para recoger personalmente al Padre Tamarit, por razones de seguridad, trasladamos hace un par de días a Ernesto Cort a la Dirección General en Madrid. Al principio el Juez de instrucción de Valencia fue un poco reticente, dado que todos los Asesinatos cometidos por Cort lo fueron en la provincia de Valencia. Pero cuando el forense, blanco como una pared de cal y con las manos temblorosas, le mostró las pruebas científicas, inexplicables científicamente, que certificaban que el detenido rompía puertas blindadas a patadas, y sobre todo que tras recibir varios impactos de bala en el pecho y otro en la frente, se encontraba en ese momento vivito y coleando, observando el techo de un calabozo más aburrido que otra cosa, pues le teníamos totalmente inmovilizado, con correajes, grilletes, camisa de fuerza, y todo lo que se nos ocurría. 
Como digo, en ese momento su señoría se agarró a algún tecnicismo jurídico, relativo a delito continuado de extrema gravedad y circunstancias especiales,  etc etc, para facturarlo en dirección a la Audiencia Nacional en Madrid, vamos que no quería situarse cara a cara con el ni harto de vino, y sobre todo no pensaba enviarlo a prisión, no sea que el interesado se lo tomara a mal.
Así qué tras recordarle al Juez de Valencia, lo que significaba el secreto de sumario, metimos a Cort en un furgón acorazado  de Banco de España y nos vinimos a la capital del Reino,  estos furgones están diseñados para no ser abiertos de ninguna de las maneras, que nadie pudiese entrar de forma alguna, decidimos utilizarlo por que nos aseguraron que sin las claves y llaves necesarias, tampoco nadie podía salir de uno de ellos ni por las buenas ni por las malas.
Ya veo al exorcista avanzando en mi dirección por el anden, paso lento y pausado, recreándose en el paseo por la estación, recordaba su severa barba y su mirada intensa, de guerrero de Dios, de haberlo visto todo sin haber sentido nada. La misma mirada que he visto en otros compañeros, veteranos de la lucha antiterrorista, contra el crimen organizado o de  Criticas misiones en el exterior, miradas pérdidas en hombres muchas veces perdidos, que se aferran  a su trabajo por que ya no les quedaba en ocasiones otra cosa, en sus peligrosos recorridos por la vida habían ido perdiendo amigos y familia. Se tenían a sí mismos a su deber y a sus compañeros. Y sus recuerdos, aunque estos solían ser secretos de Estado, y permanecían en su mente bajo siete llaves,esa, esa mirada era la que tenía Tamarit.
Viste riguroso traje sacerdotal negro con alzacuellos, que contrasta con la tableta que sujeta en su mano derecha, mientras con la zurda arrastra una maleta troley.
Siglos XIII y XXI unidos en la misma persona.
-Buenos días Sargento.
-Buenos días Padre, ¿qué tal el viaje?.
-Demasiado corto, antes en un trayecto Valencia-Madrid en ferrocarril, uno tenía tiempo de leer, mirar el paisaje, y tomar un oscilante café con leche en el vagón cafetería, ahora cuando te das cuenta ya estas aquí, en Atocha, no término de entender esa obsesión que ahora presenta el hombre por hacerlo todo rápido, comer rápido, viajar rápido, el tiempo es el tiempo, y tiene su proceso, todo debería de seguir su proceso,,,,,añade pensativo.
-Ahora todo el mundo quiere no perder tiempo, aunque pensándolo bien, tiene usted razón, el tiempo nunca se pierde se invierte, y de nuestra sabiduría y experiencia depende invertirlo bien, o mal. Pero el mundo actual ha dejado esa mentalidad fuera de lugar, Platón tenía tiempo para pensar, a mi no me lo conceden.
-Bueno Sargento, como acaba de decir, el mundo actual no es amigo de las filosofías, así que informe me de la situación. Aparcaremos esta charla para otro momento.
-El asesino ha sido trasladado aquí por seguridad, en la Comandancia de Valencia podría haber huido, en la Dirección le tenemos encerrado en un sótano de hormigón. Se encuentra bien, no presenta remordimientos, tampoco parece tener temor ante su incierto futuro, ni tan siquiera curiosidad, responde a nuestras preguntas con monosílabos y deja pasar las horas, da la sensación de estar a la expectativa, es consciente de ser un monstruo, e intuye que vamos a adoptar alguna medida nada ortodoxa. De manera que está a la espera, viéndolas venir.
-El que cree que vamos a hacerle.
-No lo se, la verdad, cuando trato de interrogarle ni siquiera se a quien, o a que me dirijo, ¿ a quién pregunto, cuando preguntó, a Lucifer o al señor Cort?. ¿Quien esta ahora mismo dentro de ese cuerpo?.
Entonces el Padre Tamarit, me miro de una forma extraña, sin cambiar el paso giró la cabeza y me clavó esos ojos helados. Pero no con suficiencia como siempre hacia el arrogante cazador de demonios, sino de manera inquisitiva, e incluso con cierta admiración.
-Probablemente Sargento Granja, usted ya no tenga que demostrarme nada, ni a mi ni a nadie más. Pero aún así se lo voy a decir, es un gran investigador, ¿sabe por que?.
-Por que hago las preguntas exactas, en el momento preciso.
-Exacto.
-Le agradezco el cumplido, usted debe ser de esas personas poco proclives a halagar a los demás, de manera gratuita.
El cura había vuelto a su rictus inicial, mirada perdida que arrastraba sobre las personas con las que nos cruzábamos. Y con una leve risita, que intuyó en nuestro exorcista es lo más parecido a una carcajada que se le puede sacar, contesto sin mirarme, y regresando a esa soberbia que yo tanto odiaba.
-Créame, lo soy.
-No me ha contestado.
-La verdad todavía no lo se. No se todavía quien tiene el cien por cien del control sobre el cuerpo de ese desdichado.
Por cierto, y esta no es una cuestión baladí. ¿Qué piensan hacer con el cuando todo termine?.
-Depende, depende de lo que usted determine que es ese ser, Ni la Guardia Civil, ni el Poder Judicial, tienen ningún procedimiento para estos casos. Si usted lo exorcizara con éxito, imagino que se le podría juzgar , aunque depende de sí era consciente, o no de lo que hacia. 
Si usted no consigue sacar el demonio de dentro de Cort, no lo se. Por qué entonces supongo que a Cort, No se le puede considerar responsable de nada, la verdad, esta situación carece de precedentes, estamos improvisando con cada paso que damos.
Y la verdad, no se que ocurrirá esta tarde, como voy a suponer que sucederá dentro de tres días, este caso es una locura, una absoluta locura la cual todavía me resulta irreal. Mi yo consciente en parte se niega a aceptar todo esto, y desea despertarse en algún instante. Como sí todo esto fuera una macro pesadilla.
-No Raul, esto es real, muy real, y recuerde algo esencial.TODO debe seguir su curso, hay un orden natural de las cosas.
Dios así lo quiso.

Fín de el capítulo X de "El Hombre Gris".
En Valencia (España), a Mayo de 2014.
Ernesto.