BIENVENIDOS

Después de perder mi terror tecnológico con el Facebook, me lanzo a la aventura definitiva, el plasmar mis vivencias, recuerdos y en otras ocasiones aventuras imaginarias. En este blog sin mas preámbulos, os doy a todos la bienvenida a este rincón del guerrero consciente.

domingo, 8 de abril de 2012

GENIN III


 Estaba en la “Herrikotaberna” de la calle Navarreria intentando emborrachar al descerebrado de Iosu,  cosa increíblemente difícil, dado que el personaje en cuestión consumía “haschis” y alcohol en cantidades increíbles, yo iba por el segundo “porro” mezclado con varias cervezas y temía seriamente comenzar a cantar Asturias patria querida.
  El camarero de la taberna ponía cara de circunstancias, era un lunes a las diez de la noche y se encontraban Iosu y el camionero valenciano ese tan gracioso, de juerga como si estuviesen en un bautizo.
A Juanma no me podía acercar sin motivo aparente, el era un responsable de la coordinadora y no nos daba clase, por lo tanto necesitaba un puente y Iosu conocía a todo el mundo en el casco viejo de Pamplona.
-Si esa reunión es pasado mañana en Hernani, estarán euskaltegis de todas partes tu todavía te puedes apuntar mañana dices en la “herriko “ de Jarauta que vas de mi parte y ya esta.
 Perfecto, lo que acababa de decir “iosu”, era justo lo que necesitaba, ya tenia el contacto para introducirme en una asamblea-cena que se iba a celebrar en Hernani en apoyo a la enseñanza de la lengua vasca, estarían Juanma y otros dirigentes de interés para el servicio , ahora ya podía librarme de Iosu
-has visto que hora es mañana tengo que madrugar, me tengo que abrir ahora mismo.
 Después de librarme de mi cita  decidí ir a pie a mi casa, Pamplona no era una ciudad grande y desde el casco viejo al barrio del segundo ensanche donde tenia alquilado el piso la distancia era pequeña, la noche era tremendamente clara y apetecía pasear, tras unos veinte minutos de recorrido llegue a mi casa, un agradable piso-leonera de soltero, cuyos muebles solían estar cubiertos de ropa seca en la lista de espera para ser doblada e introducida en el armario, y con una cocina llena de alimentos en conserva, fruta y la pila rebosante de platos sucios , tenia muchísima hambre, yo no estoy acostumbrado a tomar ningún tipo de droga, solo consumo “haschis” cuando es necesario en el entorno en el que me encuentro, y los dos porros fumados con varios “zuritos”, me habían causado un agujero en el estomago, decidí hacerme un puré de patatas con salchichas y fruta, mi especialidad, un plato que si hubiera sido inventado por Juanmaria Arzak seria una genialidad, pero como lo desarrolle yo, la gente dice que es  una porquería.
Mientras se hacia la cena, levante las baldosas sitas detrás del cubo de la basura asegurándome que las armas seguían en su sitio, una pistola del 9 parabellum con los dos cargadores de 15 cartuchos llenos, y mi favorita, un revolver calibre 38 especial de acero inoxidable y empuñadura de madera, con solo dos pulgadas de cañón que permitían portarlo en una bota o un bolsillo del pantalón,  y que gracias a su calibre, era demoledor en caso de verte obligado a tener que hacer un disparo a quemarropa.
No había mentido cuando dije que al día siguiente me tenia que levantar muy temprano, debería de tocar diana a las cinco para hacerme con el furgón de reparto y poder tener la tarde libre para el espionaje, caí en la cama rendido tras apurar la ultima cucharada de puré y me dispuse a dormir escuchando las tertulias radiofónicas como hacia siempre, y mientras del aparato de radio salía una voz angustiada por el trastorno que supone para la economía occidental los precios del petróleo, yo entre en una agradable sensación de sopor.
Estaba en el punto convenido del Paseo de Pablo Sarasate esperando uno de los autobuses fletados por la coordinadora para acudir a la fiesta- asamblea que se celebraba en Hernani, efectivamente conmigo se encontraban además de “Iosu”, incapaz de perderse una noche de marcha,  Mikel ese perro fanático con apariencia de no haber roto jamás un plato, Nekane una militante de “Jarrai” y de “Egizan” la rama feminista del movimiento de liberación nacional vasco, Carlos, y Juanma el objetivo.
Una de mis obligaciones en el transcurso de la reunión, era tomar una imagen de Juanma, y si era posible de las   personas que se significaran como su entorno mas próximo en el interior de la organización, circunstancia que resultaría teóricamente muy sencilla pues en Hernani esa noche se juntarían todos los responsables de la coordinadora de las cuatro provincias , lo difícil seria como fotografiarles, ya que considere muy arriesgado llevar una cámara oculta y opte por llevar una cámara fotográfica compacta, de las que uno se compra para ir de vacaciones, y tratar de realizar las fotos descaradamente a modo de puro y simple recuerdo de la reunión, como si fuera un turista japonés en medio de la asamblea, esto podría gustar o no, aunque se suponía que esa gente confiaba en mi me podría salir el tiro por la culata, y encontrarme con que no me dejaban realizar el “reportaje”, a pesar de ser teóricamente uno de ellos en cuanto a mi seguridad esta consistía en mi capacidad para en caso necesario partirle la cara a alguien y salir corriendo, ya que si podía crearme problemas el llevar una cámara oculta o una grabadora , imaginaos si por ejemplo caigo por unas escaleras y sale rebotando entre los escalones el 38.
Mikel subió tras de mi al autobús y mirando en derredor suyo, finalmente decidió sentarse a mi lado, lo cual me produjo una sensación de asco difícil de definir pues como ya habreis notado este individuo en cuestión era junto con Juanma  posiblemente mis dos candidatos favoritos al martirologio de la noble causa vasca, y digo favoritos que no únicos, pues en mi caso tras una experiencia de aproximadamente un año de infiltración directa, y varios años de dedicación exclusiva a la actividad antiterrorista, en ningún momento llegue a sentir nada remotamente cercano al síndrome de Estocolmo, yo siempre he sido un firme partidario de la línea dura, y jamás me sentí identificado con, ni tuve la menor empatía ante ningún objetivo, sencillamente yo tenia la capacidad de abstraerme, de desconectar, que me posibilitaba para vivir una comedia permanente sin llegar a perder el juicio , refugiándome en mis momentos de intimidad a solas, en mi, al modo del Doctor Jekill y Mr Hyde compartían el mismo cuerpo un Jesús real con  otro ficticio, llegando a temer en ocasiones el Jesús ficticio dominante que el real saliera a la luz, cuando por ejemplo ante la noticia de un crimen terrorista , mis supuestos compañeros de estudios y asociación hacían alguna broma o directamente decían que el “hijo de puta se lo tenia merecido, que se joda”, como digo en ese momento en ocasiones sentía verdadera angustia por si mi verdadero yo estallaba, rompía sus ataduras y le hacia algún comentario sobre la profesión de su madre al interfecto en cuestión, o que directamente le soltara una ostia.
Habíamos completado ya cerca de la mitad del camino y estaba charlando todo el rato con Mikel, Iosu y Carlos sobre trivialidades, mientras con disimulo trataba de tener mas o menos controlado a Juanma, aunque nunca observándole de manera obvia si me enteraba de lo que estaba haciendo perfecto, pero mas importante era ver con quien lo hacia . Los ratos que  me inhibía de las conversaciones miraba el paisaje, estábamos atravesando los valles de Leizaran y Larraun, una zona montañosa de colinas totalmente arboladas y prados espectaculares un conjunto inmenso en tonalidad verde, con algunas agrupaciones aisladas de caseríos que destacaban en el paisaje sin romperlo, perfeccionándolo, pues la visión de esas casas muchas veces construidas en piedra y en todos los casos de diseño puramente rustico y tradicional, cuyas vías de acceso eran blancos caminos que serpenteaban sobre la verde montaña, parecían transportarte al siglo XVI, si algo he envidiado siempre de Navarra frente a mi tierra de origen, es la exhaustiva protección del medio ambiente y el respeto para con el entorno rural, manteniendo el diseño tradicional de las viviendas y la configuración de los pueblos.
En esas estaba, cuando a la altura del puerto de montaña de Azpirotz, veo un Nissan Patrol de color a juego con el paisaje, la leyenda Guardia Civil rotulada en las puertas delanteras y unos rotativos encendidos, el vehiculo estaba cruzado en la autovia, junto con un montón de conos que dejaban abierto un único carril, seguro que desde medio kilómetro antes hay señales de reducción de velocidad, pero yo no me percate de ello, es lógico, yo había dado el punto y la hora de salida de los autobuses, así que les tomaron la matricula en Pamplona antes de salir y en azpirotz que es un buen punto para cortar la autovia se hace un control y nos van a identificar a todos.
Un Cabo1º del GAR (una unidad de operaciones especiales de la Guardia Civil) cuya barba rozaba en el chaleco antibalas y con cara de no haber tenido un amigo en toda su vida subió al autobús, y nos ordeno a todos los pasajeros de forma clara y escueta que bajáramos del mismo
-Todo el mundo abajo de uno en uno AHORA.
 Casi tuve un orgasmo cuando gire el cuello y vi. que Mikel tenia las facciones desencajadas, parecía que acababa de ver a la niña del exorcista, al hombre lobo y al Conde Drácula, todos juntos y afilándose las uñas, por no hablar de Juanma cuyo aspecto era indicativo de una posible gastroenteritis aguda complicada con un cuadro severo de mareos y vértigos, todos descendimos y los Guardias nos colocaron cual rebaño a un costado del autobús, desde el cual solo se veía el valle, haciéndonos pasar de uno en uno al otro lateral del vehiculo rodeándolo, simultáneamente otros Agentes registraban mochilas y el interior del bus , cuando me toco a mi me di cuenta de la jugada no solamente entregabas el DNI y apuntaban todos los datos (procedimiento habitual), sino que te hacían situarte en un punto concreto y entonces el Cabo que tenia tu documentación en la mano te preguntaba tus nombre y apellidos, de forma que de pie y en voz alta decías tu filiación a unos metros de la parte de atrás de un   Nissan Patrol con los cristales traseros tintados, demonios aquello ya no me gusto, Rafael no parecía tener plena confianza en que me saliera bien el trabajo, aun así me lo tome con filosofía y cuando le toco a Juanma pensé, sonríe a la cámara hijo de puta.
Aquello cambiaba un tanto mis prioridades y le daba mayor nivel de exigencia a mi función, no se trataba de tomar imágenes de Juanma, pues ya estaba grabado en video diciendo su nombre, sino de además de identificar a su entorno tratar de discernir cuales fueron los temas tratados por los jefes provinciales en la reunión.
Una vez en Hernani, y tras aguantar un buen rato los comentarios en el autobús a posteriori del control “txakurrak hijos de puta” o “ese baboso me ha tocado el culo, ojala le vuelen a el los huevos”.Entramos en el recinto donde se celebraba la cena asamblea, era el frontón sito a la entrada de la localidad, viniendo por carretera desde San Sebastián, ya no recuerdo su nombre, la decoración era la habitual, una inmensa ikurriña desplegada sobre una de las paredes y pancartas que afirmaban que en el territorio vasco, solo se debe hablar vasco. No había sin embargo consignas políticas, ni desde luego proclamas de apoyo a ETA, en aquella época la coordinadora recibía subvenciones de las administraciones autonómicas vasca y Navarra por su labor de difusión del euzkara,  y estaba en un permanente ejercicio de trapecismo político tratando de disimular la evidente pertenencia al aparato político-social de ETA de su estructura, con el fin de no perder ese importante apoyo económico.
Toda la superficie de la pista del frontón estaba cubierta de mesas para sentarnos directamente a cenar, y además cada mesa estaba ya dispuesta para que nos sentáramos juntos gente teóricamente desconocida de las cuatro provincias, esto me resulto muy sorprendente, y reconozco que me pareció original, no habrían discursos, la asamblea consistía en la cena y fiesta posterior, la idea era que todo el mundo se relacionara con todo el mundo, sin grupitos cerrados, y de esta forma se produciría un intercambio constante de ideas y opiniones. Con la excepción de los dirigentes provinciales, Juanma estaba sentado en una mesa en la que no se encontraba ningún alumno ni profesor de base, además mi mesa no era de las próximas, así que me las tendría que ingeniar mientras nos acomodábamos por la megafonía sonaba música tradicional, todo el mundo parecía bastante “cortado” al sentarse a la mesa con unos completos desconocidos,lo cual me daba ventaja, dado que yo me pasaba la vida fingiendo y estaba preparado para adaptarme a todo tipo de compañías, aunque en ningún momento  durante todo el tiempo e estuve infiltrado pude librarme de un cierto estado de ansiedad permanente.
A medida que iba trascurriendo el tiempo y el vino, la timidez inicial se iba diluyendo,   en mi mesa estaban sentados otros nueve alumnos la única variable que se mantuvo fija para mantener mejor la comunicación en las mesas, fue que estas fueran homogéneas en el nivel lingüístico, por lo tanto mi mesa estaba compuesta por un grupo de jóvenes, que apenas hacía unos meses solamente  sabían decir en euzkara la palabra  “independentzia”, eso si con un entusiasmo impresionante, de forma que inevitablemente el repertorio léxico vasco se agoto enseguida al comenzar las conversaciones, y en no mucho tiempo todos estábamos hablando en el idioma  del odiado imperio, que era el  que nos permitía coordinar el cerebro con la lengua de forma que alguien nos pudiera entender sin necesidad de sudar sangre, ni de de emplear técnicas de traducción de ultima generación, tales como gruñir señalando  el salero o mi favorita, decir tres palabras en vasco y tres en Español en cada frase.
La cena ya estaba bastante avanzada, y la gente bastante alegre, así que decidí comenzar mi faena y para empezar un miura, fotografiar al objetivo con todo su entorno, para identificarles y descartar posibles miembros de la organización terrorista de forma que me levante, y empuñe tan pancho la cámara mientras me levantaba, le dije a mis compañeros de mesa que iba a echar una foto de recuerdo, tranquilamente todos se pusieron a posar unos/unas cuales cindy crawford de pacotilla, y otros en la clásica pose de borracho de sábado noche, sujetando un vaso semivacío y sonriendo al objetivo de una forma tal, que se percibía su aliento etílico hasta mirando la foto una vez revelada. Tras hacer la foto, me dirigí a la mesa de Mikel con la misma historia también funciono y a la de Iosu , en fin a todas las mesas en las que se encontraba sentado algún compañero de mi clase de Pamplona, por la segunda o tercera mesa ya había improvisado la perfecta cobertura, después de revelarlas las expondría en un tablón en la entrada del “Euskaltegi”, así que nadie puso la menor pega, además fui por orden fotografiando mesas de mayor a menor proximidad a la que me interesaba.
Mientras realizaba los rápidos reportajes no dejaba de observar al objetivo y su grupo, intentando localizar alguna clave para tratar de averiguar los temas tratados, dando rienda suelta a mi entrenamiento registraba la mesa con la vista en busca de algún portafolios, libretilla, agenda o cualquier otro documento de reunión, con el que me pudiese hacer unos instantes, los suficientes para hacer una copia esquemática o una memorización de los puntos mas relevantes, el problema de la segunda técnica, es que con seguridad, el posible documente estaría redactado en perfecto Euzkara, aunque de momento no tendría que preocuparme de eso, para desgracia mía no había en todo lo ancho de la mesa ningún documento, demonios tendría que arreglármelas para que alguno de los presentes me hiciera un relato de lo tratado en la cena.
Bingo, cuando estaba fotografiando la mesa de Nekane que era la única compañera de clase que me faltaba, vi sobre la mesa de Juanma, a unos veinte centímetros de su brazo derecho dos servilletas de papel parcialmente desenrolladas y con lo que parecían esquemáticas anotaciones improvisadas, no se había desecho de ellas pero tampoco parecía tenerlas en cuenta simplemente estaban ahí mientras el seguía parloteando, ya en el turno de la copa y el puro,  estaba claro, esas servilletas de papel vendrían conmigo vivas o muertas.
 Una vez en la mesa clave volví a pronunciar la excusa de la exposición fotográfica en el tablón, y Juanma fue por segunda vez en menos de doce horas fotografiado por el enemigo, solo que esta segunda toma era mucho mejor, pues salía con el resto de la dirección de la coordinadora y también por que, no voy a quitarme merito, salio mirando a la cámara y riendo.
Hice la foto y me dirigí  a Juanma,
-Oye sois la ultima mesa y os ha tocado a vosotros, ven y hazme una foto con los compañeros con los que estoy.
 Lo dije con mi mejor sonrisa, y aunque no teníamos confianza dada la alegría generalizada del ambiente, no puso pegas y se recorrió todo el comedor tras de mi con la cámara en la mano, una vez en mi mesa le impartí un cursillo de 15 segundos sobre manejo del equipo en cuestión y nos hizo la foto de grupo de rigor .Le di las gracias y por fin me pude guardar la cámara, apure un vaso de vino y fui a los lavabos del frontón que estaban atestados, ya en la intimidad del WC, saque las servilletas de uno de los bolsillos de mi pantalón y me las guarde en el calzoncillo, yo siempre he creído que las mejores técnicas son las mas sencillas, por eso a la hora de hacerme con el documento me limite a en un rápido movimiento de manos, propio de un tahúr de los juegos de cartas, coger las famosas servilletas y metérmelas en un bolsillo,  mientras le entregaba la cámara y le pedía el favor.
Cuando regrese, los comensales estaban empezando a salir del frontón. Un bilbaíno  de mi mesa calvo como una bola de billar y con una cara de tarugo que no podía con ella, me dijo que nos ibamos todos de marcha a la parte vieja, “cojonudo” conteste, y era cierto me encontraba en ese momento de esplendido humor, y total de perdidos al río, por que no tomar un trago.
Fin del capítulo III de Genin.
En Valencia (España), Abril de 2012.
Ernesto.


domingo, 25 de marzo de 2012

GENIN II


Eran las ocho de la mañana y hacia un frío horrible, en realidad en aquella parte de Navarra, siempre hace un frío horrible, la niebla es tan espesa que temes chocar contra ella o los días buenos simplemente llueve a cantaros.
Estaba en la fabrica de papel sita en las afueras de Lekumberry, entregando varias cajas llenas de piezas de recambio para la maquinaria de la nave, en el trabajo que yo tenia como cobertura no se me imponía un horario fijo, mientras entregara todos los portes podía organizarme como quisiera , así que en ocasiones me daba un fuerte madrugón y procuraba estar ya a pie de fabrica cuando comenzaban para de esa manera tener mas tiempo por la tarde para realizar mi autentica función,  y viceversa ,si tenia que vigilar a alguien o tenia alguna reunión o compromiso nocturno me subía al furgón de reparto bien entrado el día .
Cuando entregue el pedido aparque bien el vehiculo y entre en el “euskalduna”, una cafetería bastante agradable de la localidad, necesitaba una dosis doble de café y comer algo, el día apenas había comenzado y ya había estado en tres empresas , eso para una persona de naturaleza noctámbula como yo es una autentica tortura, por supuesto que empleaba mi trabajo-cobertura como medio de seguir operando, yo no solo tenia ese trabajo para parecer una “persona normal”, lo utilizaba para seguir relacionándome haciendo contactos personales de los que pudiera tirar en el futuro cuando necesitara confirmar algún dato . Otras veces la misión era mas especifica por ejemplo si en el servicio de transportes en el que yo trabajaba o en algunas de las empresas  que abastecíamos había un empleado del cual en el transcurso  de una investigación averiguábamos que pudiera pertenecer o colaborar con ETA, entonces yo sin llamar la atención pero de forma tenaz trataba de situarme en su entorno o cuando menos de obtener todos los datos posibles de el y de sus mas allegados en el puesto de trabajo.
El “euskalduna” no estaba mal para calmar mi síndrome de abstinencia  de cafeína y devorar un bollo mañanero, pero cuando se me hacia tarde y decidía comer en ruta, si el mediodía me alcanzaba en la hacia poco tiempo terminada Autovia de Leizaran, siempre trataba de desviarme por la salida Gorriti-Huitzi, en Gorriti una aldea de unos como mucho doscientos habitantes había otro bar. atendido por una pareja de hermanos, ella tenia una para mi gusto una impresionante delantera que me hacía pensar estupidamente de donde demonios sacaría esa chica los sujetadores, era imposible que en las tiendas los vendieran de esa talla, en cuanto a el, posiblemente tenia mas diámetro pectoral que su hermana, aunque para mi nada vistoso a la vista , era un joven de unos ciento veinte kilos que tenia las paredes del local llenas de fotos de si mismo levantando piedras y trofeos de los concursos en los que había  participado como “harrijatsotzaile” (levantador de piedras en el deporte rural vasco). Ambos tenían gigantescas narices a juego.
Era un sitio especialmente interesante no solo por los atributos de la hermana o por el hecho de que el levantador de piedras también fuera un excelso cocinero, tenia su encanto por que midiendo unos cincuenta metros cuadrados, en el solían coincidir a las horas clave de almuerzo y comida los paisanos del lugar en una zona como esa con una sensibilidad nacionalista bastante acusada con las Patrullas de Servicio de la Guardia Civil , atraídas a este local porque dadas sus reducidas dimensiones y las de la población podían aparcar los coches patrulla justo en la puerta del local y controlar sus espaldas y los bajos de los coches muy fácilmente de forma que se podían relajar y comer algo, la presencia casi diaria de los Agentes incomodaba claramente a algunos de los clientes del pueblo, pero como no incomodaba a todos ni muchísimo menos, los hermanos que lo regentaban trataban a todo el mundo por igual, no solo eso, sino que yo fui testigo en algunas ocasiones que el o ella se hicieron los tontos en la barra para no cobrarle una ronda de café  a los Guardias.
Y es que mi vida diaria, bastante lejos del concepto cinematográfico de agente secreto consistía en un gran número de horas de trabajo, en lugar de sexo, acción y aventura. Eran mis primeros días matriculado en el “euskaltegi”, y ya había comenzado a elaborar algunos informes, sobre mis actividades diarias en contacto con los demás estudiantes , sobre las identidades de alumnos y profesores y sobre el funcionamiento interno que yo apreciaba de la coordinadora, era la primera mitad de los años noventa, y en los servicios de seguridad e inteligencia Españoles, ya se había impuesto la teoría de que ETA era un complejo (frente politico,estudiantil,obrero,feminista,ecologista etc…), y que para destruirla no bastaba con desarticular comandos sino que se imponía además de golpear el aparato militar de la banda, el obtener una inteligencia lo mas exacta posible de los demás brazos. Especialmente “Herri Batasuna” Y “Jarrai”, (político y de juventudes).
Como decía  en aquellos días ya estaba confeccionando informes, por lo tanto tenía que verme con los jefes para entregarlos y recibir instrucciones. Me acababa de sonar el busca, miro en la pantalla y es el mensaje de contacto, “soy yo llámame”, supongo que se podría haber buscado una clave mas imaginativa , pero el responsable del servicio un oficial austero  serio y rígido hasta la exageración, mezcla de jesuita y talibán  de esos que uno imagina hablando de usted hasta a su hijo de dos años, desde luego no estaba dispuesto a calentarse la cabeza estableciendo un mensaje de identificación minimamente concreto, así que tras hacer callar el maldito aparato me puse a buscar en los bolsillos del anorak monedas sueltas  mientras escrutaba la calle en busca de una cabina, esta claro  nada que ver con Hollywood.
La conversación por teléfono fue casi tan lacónica como el mensaje del busca, teníamos que vernos ese día a las nueve de la noche en la cafetería del Hotel Iruña, me gustaba el sitio, un frío hotel en el barrio de “Mendebaldea”, uno de los mas tranquilos de la capital Navarra y con un bajo porcentaje de voto radical, seria difícil que tuviéramos algún testigo incomodo de la cita. Solo quedaban 45 minutos para la cita , el jefe era un tipo metódico nunca improvisaba de esa forma , seguramente habría pasado algo gordo, con tanta premura de tiempo me dirigí directamente al punto de reunión, aunque fuera en “Mendebaldea” no podíamos presentarnos de sopetón allí, aparque a dos calles de distancia del Hotel y realice un reconocimiento a pie de los alrededores y accesos del Hotel, tras asegurarme que no hubiese nadie en las inmediaciones que me conociese, entre en la cafetería, solo estaban una parejita de novios haciéndose carantoñas a cubierto del inclemente tiempo (los bancos de los parques son útiles en la zona mediterránea), y un cliente del hotel en viaje de negocios que miraba alelado la televisión mientras sujetaba en soledad un JB con Coca Cola, ningún problema, huelga decir que de camino al hotel realice  tantos cambios de sentido, hice completas tantas rotondas y me pase bruscamente tantos semáforos en ámbar, que cualquier persona animal o cosa que hubiera intentado seguirme , se hubiera delatado …o tenido un accidente.
Tras haber solicitado en la barra la presencia de mi fiel compañero el café con leche, me acomode en una mesa desde la cual controlaba la entrada a la cafetería y a trabes de unos enormes y empañados ventanales la acera por la que se llegaba al vestíbulo del Hotel, entonces comenzó a nevar , la parejita de novios interrumpió momentáneamente sus carantoñas para mirar absortos como los copos se estrellaban de forma casi horizontal por la acción del viento contra los ventanales , yo también lo hice por muy acostumbrado que se este a su observación,  hay dos elementos naturales que fascinan al ser humano y le impulsan a mirar fijamente un punto con la mente perdida, son el fuego y la nieve , el mar en ocasiones también , pero al menos en mi caso solo el fuego y la nieve me generan un estado de sopor y calma casi total.
El viajero ocasional continuo con el vaso de güisqui pegado a su mano derecha y los ojos fijados sin casi pestañear en la pantalla del televisor, estaban informando en primicia que en el ultimo entrenamiento practicado en la ciudad deportiva del Real Madrid a Raúl se le había roto la uña de un pie, y que a Fernando Hierro le comenzó un terrible dolor de cabeza o algo así.
Eso me hizo volver a la cruda realidad, por la acera caminando a un paso muy vivo se acercaba al vestíbulo del Hotel mi capitan, entro en la cafetería  farfullando algo sobre la madre que dio a luz a la meteorología del norte de España, mientras se arrancaba con enérgicos manotazos los copos de nieve de el inmaculado abrigo  azul marino que portaba , se encamino directamente a mi mesa y quedaron sentados de frente tras un escueto apretón de manos los dos supuestos amigos, uno de ellos con un traje de armani, bigote y cabellera rubios extraordinariamente cuidados y bien cortados, un autentico “dandi”, el otro 15 años mas joven , pelo moreno largo, rizado y algo graso, cazadora de cuero con capucha y botas militares , al menos el “dandi”, mi jefe, cuando se sentó conmigo  también pidió café con leche.
-Coño Jesús siempre con la misma pinta , parece que estes en un puto semáforo pidiendo,(comentario del capitan  inmediatamente posterior al apretón de manos)”para reunirte conmigo podrías haberte recogido el pelo y en lugar de esa cazadora de “borroka” y esas botas de legionario, si llevaras una americana y un pantalón normal no desentonaríamos tanto, y encima esta maldita nieve ,joder, vaya día, en Tenerife el mayor problema eran los mafiosos jubilados, que se retiraban en las islas con sus botines de 30 años a beber “daikiris” y a cantar en los “caraoques “, ahora estoy aquí en el norte , con dos meses de sol al año, donde no quieren hacer la mili ni nuestros hijos, donde te pueden quemar el coche por llevar una banderita de España, y sobre todo donde en cualquier momento te pueden llamar de Madrid, o cualquier subordinado aunque sea un domingo a las siete de la mañana con cualquier clase de follón , aquí en Navarra ……………..maldita sea que día llevo (maldita sea, eso digo yo, llevaba unos momentos con el jefe y ya estaba rozando el ataque de ansiedad, este hombre tenia dos clases de días los malos y los pésimos, y lo malo es que conseguía contagiar su nivel de tensión a toda la unidad , a veces entre nosotros decíamos que de todas formas si ETA no acababa con el , una ulcera lo haría ).
-Bueno al grano, Juanma el profesor de tu “Euskaltegi”, debe  haberle prestado su documentación a la organización para hacer identidades falsas, en Francia en un registro ha aparecido una copia perfecta de su pasaporte, pero con la foto de un liberado(terrorista en la clandestinidad) puesta, tenemos que centrarle , necesitamos conocer su domicilio actual y tener su foto, y lo necesitamos para ayer, en cualquier momento podría por ejemplo, pasar el pirineo un comando y alojarse en casa de ese perro , lo mínimo que tienes que traerme es su fotografía, el equipo de seguimientos no puede ponerle rabo si no le conoce.
Es un etarra Jesús, tu intuición era buena, ahora vuelve a tu territorio comanche particular fotografíale y entérate donde le podemos encontrar, ve y hazlo pero sin mosquearles, estoy harto de ir a funerales, y no me apetece nada llamar a tu madre a casa en mitad de la noche para que no se entere por el  telediario.
En ese momento el camarero se acerca con su café y Rafael sin inmutarse, sin que le cambiara siquiera el rictus de su rubio bigote, continuo una imaginaria conversación sobre el “Osasuna”, equipo de fútbol de la ciudad, durante los restantes diez  minutos de reunión no volvimos a hablar de la operación , estuvimos contando alguna batallita e incluso alguna anécdota graciosa de nuestros respectivos anteriores destinos, luego apuro el café y sin mas se levanto estirándose la americana y ajustándose el nudo de la corbata, mientras se cercioraba de que no se había manchado, tomo su abrigo y se dirigió como una exhalación hacia la puerta del Hotel mientras decía algo sobre  “el puto tiempo”, al percatarse del tiempo invernal que le esperaba en la calle, parecía haber olvidado donde estaba al dedicarse a recordar en voz alta sus añoradas Canarias, pero esto es  Pamplona, y los mafiosos sesentones con sus cócteles y sus camisas estampadas  distaban muy lejos, aquí teníamos terroristas de “treintaitantos” en activo.
Fin del capítulo II de Genin.
En Valencia (España), a Marzo de 2012.
Ernesto.

domingo, 18 de marzo de 2012

NOTA DEL AUTOR

Hola a todos, Genin es una historia que necesitaba ser escrita, se compondrá de varios capítulos, y para no  cansaros intercalare capítulos de dicho relato, con otros escritos diferentes.
Genin esta ambientado en la Navarra de los años 90 del siglo pasado.
Como dato de interes, los Genin eran los agentes de campo que realizaban las operaciones siempre de forma anónima , dentro de los clanes Ninjas en el tumultuoso Japón medieval.
Espero que os guste este primer capítulo, y desde luego los sucesivos, muchas gracias por vuestro seguimiento.
Ernesto.

GENIN


Eran las cinco y media de la tarde, estaba tomando un café con leche en mi cafetería favorita de la Plaza del Castillo, faltaba media hora para comenzar mi clase y tenia una fuerte ansiedad, siempre me ocurría y ya estaba acostumbrado a combatirla combinando la cafeína con un precario autocontrol.
Hacia ya dos meses que había entrado en aquel “Euskaltegi” de la calle Mayor de Pamplona, presentándome como un joven inmigrante Español que deseaba aprender “Euskara” para sentirme mas integrado y salvar cualquier fractura cultural con la tierra en la que pretendía vivir con carácter indefinido. En el centro de enseñanza me recibió un joven cuyo único rastro diferenciador era una amable y estupida sonrisa, ya que por lo demás era un manual viviente de joven radical vasco, pelo largo ensortijado, varios colgantes y una camiseta en la que se reclamaba el retorno de los presos  a su tierra.
Visiblemente nervioso, o al menos eso creía yo, balbucee el motivo por el que quería aprender la lengua vasca y mis datos personales, mi interpretación debió ser bastante convincente, ya que no sufrí la mas mínima hostilidad , ni en ese momento, ni dos días después en mi primera clase.
Cuando se es natural  de Valencia y uno se encuentra en su primer día de clase de “Euskera”en ese tipo de centro de enseñanza, el protagonista se siente igual de natural, y con el mismo nivel de integración que por ejemplo un esquimal en el desierto del Sahara, especialmente si esa persona es un Agente de información de la Guardia Civil.
La Coordinadora de Alfabetización y  enseñanza de la Lengua Vasca en la que yo me estaba intentando infiltrar, era una rama mas del entramado político-terrorista de ETA, cuya función era la de promover el aprendizaje de la lengua y por añadido la de captar jóvenes para el movimiento, sobre todo esto ultimo.
 Cuando entre en el aula en derredor mío se situaban unos diez hombres y mujeres, rondando todos ellos los veintitantos, el aula era una desvencijada habitación, con un balcón amenazando derrumbe que daba al casco viejo de Pamplona, y unas manchas de humedad en el techo que deseaban ardientemente una mano de pintura . Mi primer instinto de alumno consistió en buscar un pupitre en el que sentarme, pero pronto desistí de ello al observar que todos los demás, algunos de los cuales parecían conocerse se mantenían en pie formando grupitos o escrutando a sus compañeros con la mirada. Instantes después hizo entrada el “irakasle”, el profesor, observe con gran alivio que era el joven de la amplia y estúpida sonrisa que me había atendido en mi inscripción, esto como digo me satisfizo enormemente, dado que no parecía un individuo de muchas luces y es que lo menos que yo deseaba era alguien que me pudiera interrogar o ponerme públicamente entre la espada y la pared, mis posibilidades de supervivencia eran directamente proporcionales a mi capacidad para pasar desapercibido y para justificar mi presencia en aquel lugar.
Una regla de oro para situarse voluntariamente en el centro de semejante encerrona, y volver para contárselo a los lectores es mentir solo cuando sea necesario, y cuando puedas respaldar esas mentiras, por ejemplo, no puedes decir que eres natural de Burgos y mecánico de automóviles de profesión, si tienes un brutal acento andaluz y a duras penas diferencias un juego de bujías de unos sacapuntas.
 Por lo tanto, cuando el profesor nos hizo recitar en pie una breve presentación y autobiografía oral de uno en uno, al llegar mi turno yo dije que era natural de valencia y que encontrándome en paro en mi tierra, decidí sacar partido al permiso de conducción de la clase C que obtuve en la mili,  pidiéndole a un tío mío que era camionero en una empresa de transportes de nivel estatal, y que siempre presumía de tener una relación privilegiada con sus jefes, que lo demostrara tratando de colocarme en plantilla, contestándome este un mes mas tarde mas o menos, que si me podía “enchufar”, pero que tendría que hacer la mudanza, por que solo quedaba hueco  para cubrir rutas del norte.      
Concluí mi breve relato, diciendo que tras la entrevista con los responsables de la empresa de transportes, fui admitido, que solo llevaba viviendo en Pamplona tres meses y que estaba soltero y sin compromiso, diciendo esto ultimo con una sonrisa de cordero degollado a modo de acompañamiento. La interpretación causo el efecto planeado, en mis compañeros varones hubo un general movimiento de cabezas u ojos de asentimiento, y en las féminas tenues risitas acompañadas de  miradas solidarias, misión cumplida, parecía un joven ligeramente insulso sin excesiva vida interior y plenamente abierto a mis congéneres y posibles experiencias nuevas.
En fin podría decirse sin temor a equivocarse, que la única característica de mi vida interior que se ajustaba a la realidad en la exposición iniciatica ejecutada en la clase, era el añadido melifluo de soltero y sin compromiso, y es que en  el ritual de apareamiento del hombre moderno, también conocido como “ligar”, yo siempre había demostrado una severa inoperancia.
 Tras las presentaciones, comenzó lo que seria propiamente la clase idiomática, limitándose por otra parte en su primer día a aprender a decir en “euzkara”, hola me llamo Jesús, soy de Valencia, vivo en Pamplona, ¿Cómo te llamas?, y muy poquito mas, cosa lógica el primer día.
Al hacerse las siete de la tarde, el profesor nos dijo que al terminar las clases en el “Euskaltegi”, siempre se bajaba a tomar algo a un local que estaba muy próximo, así que el grupo en bloque se traslado a un bar. Que distaba unos cien metros del centro, en la misma Calle del Casco Viejo de Pamplona.
Desde luego y como yo esperaba, era uno de esos establecimientos, que pueblan los cascos viejos de las capitales vascas, en los cuales nada mas entrar ves colocados en las paredes los retratos de personas a los que  la endogamica y en extremo cerrada, comunidad que los frecuenta considera héroes y mártires de su justa causa, estos “héroes”, son reclusos condenados por secuestro, asesinato etcétera, en el pie de la foto se indica que están cumpliendo condena en prisiones del “Estado Español”, y se les adjudica el titulo de “prisionero o prisionera vasco”, y ya en el colmo, de la estulticia y maldad intelectual el de “preso político”, en la barra del bar., había la típica hucha de cerámica decorada con los símbolos de los grupos de apoyo a “ETA”, y en la cual , las monedas que tu introduces, se constituyen en donativo a los presos de la banda esto como decía era lo que yo esperaba y lo que deseaba, ya que mi función era introducirme en el entorno de la banda terrorista, lentamente y sin levantar sospechas, poco a poco ir dándome a conocer, e ir tejiendo una red en el interior de ese mundillo.
Junto con el decorado ya descrito me llamo la atención una “ikurriña” de proporciones enormes clavada en la pared con chinchetas, al otro lado de la barra, y en esta  tomando un te, un individuo de unos veinticinco años, pelo rapado, de naturaleza obesa,  el cual al vernos entrar se puso en pie y le dirigió a nuestro profesor un afectuoso saludo y una sonrisa de foca amanerada.
Después de darse un apretón de manos, y de intercambiarse unas ininteligibles frases en vasco, (yo todavía no pasaba de unas ocho palabras), el profesor nos lo presento, era Juanma, un compañero, pues vale ,pensé yo, que en esos momentos ya llevaba una hora y media de inmersión absoluta en el entorno hostil, y estaba de hijos de puta hasta las narices, mas adelante cuando llegue a pasar dias enteros con ellos me llegue a acostumbrar (a la fuerza ahorcan), pero este era solo el comienzo, y para el primer dia hora y media de interpretación rodeado de “proetarras” ya estaba bien  “cojones”.
Juanma tras las presentaciones de rigor, nos dijo que pidiéramos lo que quisiéramos,”no tenéis prisa, no”, (lo que faltaba mas terapia de grupo, esta gente no tiene casa o que, sonríe Jesús, sonríe y seguirás vivo) pense.
Yo pedí un “zurito”, y entonces comencé a darme cuenta que Juanma era diferente de Carlos,  el profesor , este nuevo individuo, tras hacer que se formara una tertulia general intrascendente, comenzó ya a dirigirse a nosotros de uno en uno, mientras los demás hablaban, unas veces entrando en conversaciones por parejas , y otras abordando directamente a un individuo callado, sus preguntas ya eran personales y analíticas, (atento Jesús, comienzan los exámenes), su objetivo obviamente era hacerse un perfil de todos nosotros, y la verdad esque éramos un grupo bastante homogéneo.
Desde el primer día ya se hacia de notar Mikel, estudiante de ingeniería, que siempre estaba dispuesto a identificarse como uno de los responsables de “Jarrai” en la Universidad en cuanto tenia la mínima oportunidad, tipo delgado e hiperactivo, que en cuanto salía cualquier tipo de conversación política, comenzaba a escupir odio.
Y Iousu un personaje sin oficio ni beneficio, que vivía en una casa “okupa” del casco viejo sin la mas mínima cultura general, fumador casi compulsivo de Hachis, y eso si siempre dispuesto a repetir como un loro las consignas políticas de Mikel u otros. Por lo  demás el grupo se componía de unos cuantos trabajadores industriales y estudiantes, mas de la mitad de ellos ya militantes independentistas convencidos, y un segundo grupo, en el que yo me incluiría teóricamente con leves simpatías al nacionalismo radical, o simplemente apolíticos. Este sector seria el ojito derecho de los responsables de la coordinadora, objetivos de un lavado de cerebro progresivo pero intenso.
Como decía, Juanma era de ese tipo de personas que cuando hablan contigo te observan para ver si te tiembla un parpado o te sudan las manos, además después de algunas preguntas generales para cortar el hielo, ya sin cortarse un duro, comenzaba a interrogar con una sutileza cual ¿Por qué te has apuntado en nuestro centro?, o, ¿conoces a alguien de HB que te haya hablado de nosotros?, yo mantuve mi mascara imperturbable, y volví a recitar como un franciscano mi versión inicial, soy de fuera e venido a trabajar, quiero aprender la Lengua para integrarme etcetc,,,, una vez que se miente hay que mantener la declaración contra viento y marea, hay que negarlo todo, aunque te pillen en la puerta de la cámara acorazada con el cartucho de dinamita en una mano y la mecha en la otra.
Fundamental es también decirlo todo con la mayor naturalidad del mundo, como si todos los días se estuvieran matriculando camioneros Valencianos en un centro de enseñanza de vasco dependiente mediante intermediarios de Herri Batasuna 
La tertulia bastante animada se prolongo por espacio de una hora aproximadamente, ya eran cerca de las nueve de la noche cuando Ana una chica de Berriozar, pueblo de las afueras de Pamplona, dijo que se tenia que ir para coger el autobús si no se quedaría tirada, esto para mi fue una bendición pues no quería ser ni arto de vino el primero en irme, así que aprovechando la marcha de Ana , salte como una exhalación detrás de ella diciendo que al día siguiente me tenia que levantar temprano, y todavía tenia muchas cosas que hacer en casa. Mua mua adiós, adiós y Salí por la Calle Mayor de Pamplona a pie, se suponía que yo me iba a ir a casa en el autobús , pero después de esa sobredosis de interpretación teatral con el plus de tensión de que mi publico si no le convencía la función, y descubrían mi cobertura, me podían meter una bala en el pecho en lugar de darme con un tomate en la cabeza , decidí subir a mi coche, mi verdadero coche matriculado a mi verdadero nombre, esto puede parecer una temeridad pero yo estaba seguro que en mi primer día de clase, y sin haber hecho todavía nada minimamente comprometido no me habrían establecido una vigilancia , y si me equivocaba ,,,,,,que demonios, yo necesitaba subir a mi coche  matriculado a mi nombre.
Calle mayor, hice derecha por Calle jarauta, gire por San Francisco, en esta calle fingiendo que olvidaba algo gire bruscamente en redondo, detrás llevaba dos chavalitos una mujer mayor y un Policía Municipal, nuevamente Calle jarauta otro cambio de sentido y salgo en dirección a la Plaza del Castillo, vuelvo a mirar hacia atrás , una estudiante y un par de ejecutivos, tampoco me pueden haber seguido por las paralelas, como se dice en el argot, me he asegurado de no llevar rabo, aun así en un bar de la Plaza, que se que tiene puerta principal  y una segunda que da a un pequeño callejón, entro por una y tras pedir un café y preguntar al camarero por el baño salgo por la otra. 
Tras la exhibición de técnicas de autoprotección por fin llego al lugar donde me estaba esperando un Lancia Delta de color rojo, me subí y al introducir la llave de contacto y rugir el motor sentí una intima y autentica sensación de alivio, joder recordaba haber tenido días mejores.
Fín del capítulo I de Genin.
En Valencia (España) a Marzo de 2012.
Ernesto.

domingo, 26 de febrero de 2012

RECUERDOS DE ÁGUILA III




 En el despacho predominan las maderas nobles y oscuras un soberbio retrato de lo que supongo era un Cardenal u Obispo lo preside , el ambiente es bastante oscuro, por la ventana enrejada que da al exterior apenas entra la luz del sol a pesar de ser cerca de las 12 del mediodía.  Llevo el peor mes de mi vida, pero no puedo evitar el sonreír por dentro, pues todo acompaña a la perfección la reunión que voy a tener. Me encuentro en la segunda planta del Arzobispado en Valencia, y estoy esperando al Exorcista.
-Buenos días señor Muñoz.
Me ha saludado un varón de unos 45 años, mas bien bajo aunque corpulento con una poblada barba oscura y de mirada inquisitiva y dura, no parece un cura, irradia seguridad en si mismo y hostilidad, me recuerda a uno de esos Policías de las películas que comen un bocadillo observando a un cadáver desmembrado, y que a los Díez minutos  de llegar, le están preguntando a la viuda donde estaba ayer a las cinco de la tarde con la mujer todavía llorando como una magdalena. Si supongo que eso es este tipo, un Guardia frente a lo desconocido, un soldado de Dios.
-Buenos días, ¿el Padre Tamarit supongo?, el Exorcista.
-  Si soy Vicente Tamarit, encantado de conocerle, la Conferencia Episcopal me ha enviado para ponerme al frente de su caso, en el AVE y esta noche en el Hotel, me ha dado tiempo a leer todos los informes. ¿ Cree usted en Dios Ernesto?
- Hasta hace un mes solo creía en lo que podía ver y tocar, ahora mi visión de la vida ha cambiado por completo, yo mejor que nadie se que existe algo hay fuera llámelo Dios, Demonio, energía extracorpórea o lo que sea. Y me han dicho que ustedes son los únicos que me pueden creer, y sobre todo son los únicos que saben como luchar contra ESO.
-Eso, como usted lo llama, suponiendo que sea verdad lo que ha declarado, son los espíritus de los Soldados fallecidos en aquella fecha histórica y que habiendo muerto embriagados en odio hacia su antepasado, puede que uno o varios de ellos con los últimos suspiros de la vida, le ofrecieran su alma al Demonio a cambio de que este permitiera su venganza. Y  han estado doscientos años en la famosa finca, esperando a que otro Muñoz les desafiara.
-Eso esta claro, no quiero ser incorrecto, pero llevo un mes con pesadillas, eso cuando tengo suerte y puedo dormir. Como va a solucionar el problema.
-Vamos, usted viene conmigo, ya que es una persona tan directa yo seré igualmente sincero, si usted que es su objetivo no esta presente no se manifestaran digamos que le necesito como reactivo.
-Reactivo, chorradas me quiere como cebo, y la respuesta es no.
-Si le necesito para que actúen frente a mi, llámelo como quiera, y esto no es negociable, no me gusta su actitud, a las cuatro de la tarde estaré con mi conductor montado en el coche oficial del Arzobispado preparados para salir desde la C/ de la Paz, a doscientos metros de aquí, le daré diez minutos de margen, si no se presenta volveré a Madrid en el primer AVE de esa tarde y usted permanecerá con “su problema” para siempre.
Evidentemente me he visto obligado a aceptar el ultimátum son las cinco y media de la tarde, estoy sentado en el asiento del copiloto para servir de guía,  tengo una sensación extraña, estoy entrando en el valle otra vez. Me había prometido no volver, y aquí estoy, sentado en el asiento de atrás el Exorcista, no ha abierto la boca en todo el trayecto, no le caigo bien y no se molesta en disimularlo, tampoco procura ser amable con su subordinado, simplemente es el mismo, un ejecutor con una misión, noto su mirada en el espejo central lo escudriña todo, estudia el paisaje, reconoce el terreno.
Hemos llegado, tras atravesar la verja que derribe con mi coche hace treinta días, aparcamos frente a las ruinas de “la casa del francés”, la cual vemos que ardió hasta los cimientos, nadie ha venido aquí desde entonces, o al menos no hay ninguna señal de presencia humana, al menos viva.
-Es este el lugar ¿verdad?.
-Si , ya lo sabe Padre. No me contesta ni me mira, el Exorcista comienza a dar vueltas a la casa, el conductor abre el maletero del coche y saca un crucifijo, un recipiente con agua bendita, y el orarium, me he documentado a conciencia de modo que reconozco todos los objetos, Tamarit se pone su orarium de color morado entorno al cuello, por encima de la sotana de manera lenta y ceremonial es un Samurai o un Matador de Toros preparándose para entrar en acción, el conductor se santigua y le pasa el crucifijo y el agua bendita.
Estoy asustado, el Cura ha comenzado el Rito Romano de exorcismos,  esta realizando la aspersión del agua bendita sobre las ruinas de la casa, mientras inicia la oración letanica para arrojar al Demonio, entonces todo volvió a empezar. Esta en el aire sobre nosotros, el águila nos sobrevuela y noto como ha fijado sus ojos en mi.
-Padre cuidado están aquí.
-Silencio, cállese métase en el coche si quiere, me ha interpelado el conductor.
-He recitado la palabra de Díos y te ordeno irte de este lugar, dice el exorcista mientras pone sus manos sobre unas vigas.
-Padre Nuestro que estas en el Cielo, santificado sea tu nombre venga a nosotros tu Reino
Entonces comienza a oírse un ruido intenso, no me lo puedo creer CABALLOS, me doy la vuelta y de entre los olivos surge una carga de caballería. 15 o 20 soldados con uniformes de época, a lomos de corceles negros se nos vienen encima con las espadas desenvainadas y gritando como posesos.  Corro a refugiarme en el vehículo, pero esta cerrado y el conductor esta hechizado mirando a la Caballería fantasma que esta a menos de doscientos metros.
-Hágase tu voluntad en la Tierra como en el cielo, el Cura se ha puesto frente a los caballeros que se acercan a galope tendido, reza el Padrenuestro, y levanta el crucifijo con las dos manos, ni siquiera le tiembla la voz, esta loco o tiene un par de huevos, o las dos cosas. Me lanzo al suelo, algo húmedo me toca el cuello…… joder es la cabeza del conductor, lo han decapitado y su cráneo ha caído sobre mi espalda.
-SATAN TE ORDENO QUE TE ALEJES DE ESTE LUGAR, TE LO ORDENO EN EL NOMBRE DE DÍOS, la Caballería fantasma traza círculos entorno al Cura, pero no le tocan, corro ha ponerme junto a el, silbido a mi espalda, me agacho, esquivando un sablazo, me giro y lanzo a la cabeza del jinete lo único que tengo a mano mi llavero LUCHO CON UN FANTASMA, esto es demencial.
-Ernesto pégate a mi, en el nombre de Dios alejaos de este hombre inocente, yo os lo ordeno.
Me siento bien, estoy en paz todo debe de haber terminado se acabo el miedo, finalizo la angustia y el dolor.
Y me veo, debo de estar unos cinco metros sobre el suelo, no se como ni por que. Abajo en el suelo se encuentra mi cuerpo, tengo una brutal herida en el centro de mi pecho, de la cual mana la sangre a borbotones.
Es mi cadáver, el conductor del coche eclesiástico y yo yacemos en el suelo a unos metros de distancia el uno del otro. Los jinetes fantasmas han desaparecido, y el Padre Tamarit esta haciendo el signo de la Cruz con su brazo derecho a mi cuerpo, mientras unas lagrimas resbalan por sus mejillas, a mi misma altura esta ella, el águila, ya no hay odio en sus ojos, ni siquiera frialdad, se ha situado junto a mi espíritu, y se que debo seguirla  el águila me guiara, no se donde pero no tengo miedo, pues todo termino.
Fin de Recuerdos de Águila.
En Valencia (España), a febrero de 2012.
Ernesto.

domingo, 19 de febrero de 2012

RECUERDOS DE ÁGUILA II


Debo de estar llegando, el camino ya no esta asfaltado desde hace 4 kilómetros , es una pista forestal de baches insoportables que transcurre entre carrascales y encinares. La tarde es perfecta, aunque me corroe la ansiedad, estoy deseando llegar a la “Casa del Frances” y ver que hay en ese lugar, de la historia de mi familia. Estoy seguro que mi antepasado Fernando no fue un santo, pero tampoco un monstruo, las guerras sacan lo peor de cada uno de nosotros,  el ser humano cuando esta caminando por el filo del abismo siempre opta por sobrevivir es algo natural , aunque tengamos que hacer cosas terribles, puntualmente las hacemos con tal de salvar el pellejo y eso no nos convierte en monstruos sino en mas humanos, las personas al contrario que los ordenadores o los microondas no tenemos especificaciones técnicas, nosotros tenemos virtudes y defectos.
Miro otra vez a ese Ave, parece una rapaz un águila o un halcón no lo se no entiendo mucho de pájaros, me sigue desde que deje el asfalto, con su elegante planeo sobrevuela mi coche intermitentemente. Y entonces veo una casa al final del camino, tras pararme me bajo y la observo en la distancia, esta en el fondo de un valle en el que acabo de entrar, a unos 500 metros encajonada entre dos montañas cubiertas de tupido bosque, y ocupando el extremo de una amplísima finca en la que reinan los campos  de higueras y olivos . Cuando llego a la verja de entrada ya no es posible la  duda, junto a esta se yergue en el suelo un mojón de piedra con la inscripción grabada VILLA MUÑOZ.
No se quien cuida la finca, pero los árboles no parecen abandonados pero lo mas sorprendente es que la casa por dentro esta en perfecto estado, estoy viviendo un viaje en el tiempo, estantes repletos con libros de piel ediciones de los siglos XVII y XVIII, una chimenea limpísima no parece haberse usado en muchos años, y ni una mota de polvo en toda la villa en ninguna de sus tres plantas, como si hoy mismo se hubiese pasado la aspiradora, aunque esto es imposible claro, ya que tras recorrer la villa  compruebo que carece de luz y teléfono, y el agua es de pozo. Madre mía si quiero pasar aquí algunos fines de semana tendré que hacer un montón de cambios, también tengo que averiguar quien es el responsable del mantenimiento de la propiedad, alguien tiene que haber desde luego, pues como digo la casa esta inmaculada y entre los árboles tampoco asoma ni una sola mala hierba.
en honor a los patriotas, en este lugar asesinados el  día 10 de Noviembre del 1811. Por España ; y el que quiera defenderla honrado muera, y el que traidor la abandone no tenga quien le perdone, ni en  Tierra Santa cobijo, ni una cruz en sus despojos, ni las manos de un buen hijo para cerrarle los ojos.”
Me da escalofríos, esta inscripción se encuentra en una placa grabada en la pared de la casa en su parte posterior, desde luego Fernando Muñoz murió solo como  un leproso y perseguido por la locura, en el exilio.
Ya es de noche,  no necesitaba encontrar esa placa conmemorativa ahora, ojala hubiese sido mañana  , la temperatura esta bajando y entro en la vivienda envolviéndome una agradable sensación de calor. La chimenea esta encendida, como es posible…… no quiero agobiarme, seguro que la encendí y no me acuerdo…. Por que  trato de engañarme  a mi mismo, no, yo no he encendido la chimenea, pero no tengo que ponerme nervioso esto tiene que tener una explicación.
Otra vez ese águila, nuevamente a baja altura planeando frente a la casa las alas quietas majestuosa, siento como me mira, con la luna iluminándola a su espalda creo ver sus ojos fríos brillando en la oscuridad clavados en mí. Las águilas no encienden chimeneas, que esta pasando, las llaves del coche están en el piso de arriba voy a por ellas y me vuelvo a Valencia ahora mismo, tomo a modo de antorcha un madero encendido de la chimenea, intento subir rápido por la escalera pero sin partirme la cabeza, a pesar de eso tropiezo, la antorcha se me resbala quemándome, que es esto, que me hizo caer, es el peldaño resbala , no, se mueve, cuando recupero la antorcha los veo. Centenares,  miles de gusanos cubren toda la escalera, estoy tumbado entre ellos noto la viscosidad contra mi mejilla, eso me hizo caer, una nube de gusanos envuelve la escalera. Corro aterrorizado por el pasillo, mientras recuerdo como toda la casa estaba limpia hace media hora, esto no puede estar pasando, ya tengo las llaves gracias a dios y entonces en el claroscuro proyectado por la madera encendida, veo el origen de los bichos, un cadáver cuelga de una horca en el centro del pasillo, por dios acabo de pasar por ahí JODER….. El instinto de supervivencia me hace abrir una puerta de una patada, es el dormitorio por ahí no puedo huir, pero me puedo fabricar un escudo, tras lanzar la antorcha a la cama que prende al instante, tomo la colcha envuelta en llamas y salgo con ella abrasándome las manos, pero tengo que pasar por donde esta el ahorcado, y solo pienso en llevar algo que me proteja. El cadáver que pende en el pasillo me mira y mueve los brazos, lleva puesto un uniforme Militar de época le lanzo la colcha ardiente, he bajado las escaleras rodando creo, no lo se, me levanto del suelo con las piernas doloridas del golpe y mis pantalones  empapados por mi orín y mis heces, la puerta de la casa esta cerrada, ellos no quieren que huya, estoy atrapado en el incendio que se extiende. Necesito salir, de manera que abrazado a una silla como un ariete humano  embisto el ventanal atravesándolo.
 Por fin estoy alejándome en mi coche, cuando mi ventanilla se agrieta con un fuerte impacto, es ese maldito pájaro que esta atacando el vehículo, ha intentado darme un picotazo en la cabeza estampándose contra el cristal. Me da igual todo, atravieso la puerta de la verja golpeándola.  Y mientras huyo miro por el retrovisor, “la Casa del Frances” esta siendo devorada por las llamas, pero estoy vivo, jamás volveré, y jamás permitiré que nadie de mi familia pise en el futuro esta finca maldita.
Fin del capítulo II.
En Valencia (España) a Febrero de 2012.
Ernesto. 


jueves, 2 de febrero de 2012

RECUERDOS DE ÁGUILA


Miro el sobre atentamente, mientras apuro mi café con leche, acabo de salir de la Notaria. De el testamento de mi abuelo me corresponden este sobre, y las escrituras de propiedad de una finca familiar cuya existencia mi padre y yo ignorábamos, y que dista unos veinte kilómetros de Utiel  en alguna parte entre las provincias de Cuenca y Valencia, se llama “Villa Muñoz”. Aunque por lo visto los pocos que hoy día la conocen se refieren a ella como “la casa del Frances”.
Mi abuelo José Fernando ha muerto a los noventa y siete años, una noche se acostó y simplemente no despertó mas,  su reloj se paro de puro agotamiento tras toda una vida de duro trabajo. Era un hombre reservado pero cercano, de comidas familiares los Domingos y regalos navideños para todos sus nietos etc…, por eso es raro que nunca nos hablara de la “casa del Frances” a mi Padre o a mí.
Además de unas pesadas y de antiquísima apariencia llaves metálicas (que supongo serán las de la propiedad), el sobre contiene una nota explicativa para mí.
Ernesto, supongo que te sorprenderá el saber que tenemos una villa en el campo, y mas todavía que nuestra familia mando construir la misma en el siglo XVIII. Es un secreto que en nuestro linaje se transmite de un varón a otro, a veces saltándose escalones, como he hecho con tu Padre, no por nada, simplemente por que tu padre es un buen hombre, puede que demasiado bueno.
La existencia de esta finca es un pesado legado que soportamos los portadores de tu apellido.
Nuestro antepasado Fernando Muñoz, durante la guerra de la independencia era un reconocido prohombre, médico avezado cobraba por sus servicios a los ricos, y atendía gratis al pueblo, elaborando personalmente los remedios y medicinas, también era un comprometido patriota que cuando nuestras tropas se tuvieron que replegar, para defender los muros de Valencia, atendía de sus heridas a los guerrilleros que caían hostigando a las tropas de ocupación Napoleónicas.
Todo el mundo le quería y confiaba en el, un día, un pastor llego a la comarca con un mensaje de Valencia. La Junta Provincial de Resistencia ordenaba a los guerrilleros de Utiel, Requena, Camporrobles, y otras Pedanías y Villas próximas, que se agruparan para lanzar un contraataque. Era necesario cortar las vías de aprovisionamiento Francesas desde el centro de la península, con el fin de ganar tiempo para que los refuerzos Españoles llegaran desde Cartagena, y poder quebrar el asedio de la Capital del Turia.
Nuestro antepasado convoco en su villa una reunión de todos los jefes guerrilleros con sus lugartenientes, que todos se juntaran era arriesgado, pero coordinar esa operación por medio de mensajeros era imposible. Como “Villa Muñoz” era una casa aislada, a la cual era imposible aproximarse por el valle sin ser visto, de fácil defensa, y sobre todo dado el crédito del que disfrutaba el convocante de la reunión entre la Guerrilla, todos los Patriotas aceptaron el acudir el 10 de Noviembre del 1811 a las diez de la noche. Pero algo horrible ocurrió, a las diez y media, estando todos los Mandos de la Resistencia, discutiendo los detalles operativos tras conocer las órdenes que llegaban desde Valencia, Fernando Muñoz el anfitrión, se ausento de la casa disimuladamente, y encendió el farol de la puerta principal, era una señal. De los graneros de la propiedad surgieron súbitamente un centenar largo de Fusileros Franceses, que irrumpieron en “Villa Muñoz” por todas sus puertas.
Dieron muerte a todos los allí reunidos que lucharon bravamente vendiendo caro su pellejo, pero carecían de  toda oportunidad, murieron luchando sabiéndose traicionados por D. Fernando el médico. Pero hay mas, cuando la refriega ya estaba decidida, Fernando entro en la casa e identifico ante los Franceses a los principales líderes, los que ya estaban muertos tuvieron suerte, los heridos sufrieron antes de morir atroces tormentos en el transcurso de brutales interrogatorios, ojos sacados de sus cuencas con hierros candentes, clavos introducidos en las rodillas a martillazos de un lado a otro de la pierna, y cosas que no quiero ni nombrar.
Nadie supo cuanto le pagaron, todos ignoraron por que Fernando hizo aquello, el mismo, cuando ganamos la guerra evidentemente se exilio en Francia, y posteriormente en Inglaterra, muriendo en Londres solo y enloquecido por los remordimientos el 10 de Marzo de 1832 a la edad de 55 años.
Como ahora comprenderás, en nuestra familia se estableció una Ley de silencio y olvido, la ignominia de uno no tenia por que manchar a todos. Ernesto ahora tu conoces la historia, tu obligación es mantener ambos el secreto y la finca, te lo encargo a ti por que te considero digno de esa empresa, conoce la verdad y la verdad te hará libre. Y solo me atrevo a darte un consejo TEN CUIDADO
Fdo Tu Abuelo José Fernando.”
Tras leer la carta de mi Abuelo estoy alucinando, son las dos de la tarde pero no quiero ni comer, adjunto al manuscrito en el sobre hay un plano que indica con exactitud la localización de “Villa Muñoz”, o como me gusta mas la “casa del Frances”.
De manera que pago el café, subo a mi coche y tomo la Autovia A-3, desde Valencia si el tráfico lo permite, estaré en unos noventa minutos en la casa.
Fin del I Capítulo.
 En Valencia (España) a Febrero de 2012.
Ernesto.